lunes, 23 de febrero de 2015

No todos somos Iñárritu

Claudia Constantino
Crónicas Urgentes

Es lunes, unas horas después de que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, otorgara a Birdman, la película del mexicano Alejandro González Iñárritu, el Oscar a mejor director, mejor película y mejor guión; pero nada de esto cambia la realidad nacional.

No es verdad la viral consigna de las redes que reza: "Todo México es Iñárritu"; no se generaliza el talento; no hay un trato igualitario para nuestros migrantes en   EU; no se detienen los actos anticipados de campaña de las elecciones intermedias por venir; no para el saqueo; ni las privatizaciones a ojos vistos.

No por este sólo hecho hay más apoyo a los creadores, ni más becas para los artistas o una cultura más extendida entre los mexicanos; no despertamos leyendo como hábito; ni nos volvimos autocríticos y disciplinados.

El camino de Alejandro González Iñárritu fue largo y sinuoso. Hijo de una familia llena de carencias, tuvo que embarcarse en un navío de la marina mercante para poder salir del país por primera vez, huyendo de la miseria económica, pero mucho más de la intelectual. La primera ciudad fuera de México que conoció fue Barcelona, que más tarde sería el escenario para sus películas.

No gozó jamás de apoyo gubernamental alguno. Como "sueño guajiro" imaginé que una vez terminada la ceremonia del Oscar, y tras su pronunciamiento en que deseaba a sus compatriotas: "ojalá un día tengamos el gobierno que merecemos"; se adelantaría a decir: "si llama el presidente para felicitarme, díganle que estoy en el baño y que no puedo tomar su llamada". Habría sido en estricta justicia, en solidaridad con "sus compatriotas" y en defensa propia. 

Cuando le entrevisté en Xalapa aquel 25 de abril del año pasado, en ocasión de su participación en la Cátedra Carlos Fuentes, de la Universidad Veracruzana, me dijo convencido "Birdman estará lista a finales del año y no se qué pasará con ella porque si uno hiciera las cosas pensando en el resultado o en los premios, estaríamos perdidos".

En esta ciudad, donde dijo se encuentra su museo favorito del mundo, al hablar del talento lanzó "sé bien y se lo digo siempre a los jóvenes que la madera flota, que al talento le salen piernas y brazos y se abre paso".

Hoy no todos en México somos Iñárritu, en realidad no nos parecemos, no tenemos su tesón; su talento o sus logros. Que al gobierno no se le olvide eso, porque su actitud hacia él, al menos en la ceremonia de premiación del Oscar, fue de reprobación. ¿Porqué si no, dedicaría el galardón a sus compatriotas y pondría de manifiesto su solidaridad con ellos?

Porque son días duros, difíciles y aunque las historias de éxito nos emocionan a todos; (son tan pocas y tan lejanas para la mayoría) que NO, hoy no todos en México somos Iñárritu; eso quisiéramos, pero no hay modo.

Cualquier comentario para esta columna que aplaude de pie al hombre pájaro a:
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viernes, 20 de febrero de 2015

Dudas sobre economía y crecimiento

Catarsis
Elsa de León A.

Por lo que se lee y se escucha, este año 2015 pinta demasiado feo en cuestiones de economía.
Veo con angustia a personas que están buscando trabajo y a personas que lo han perdido. ¿Qué destino les espera?
Recuerdo que a finales del año pasado, nuestro flamante secretario de Hacienda Luis Videgaray nos informaba de un seguro que había adquirido el Gobierno de la República para poder mantener durante 2015 el precio del barril de petróleo a 70 dólares (más-menos).
En ese momento pensé: cómo, ¿o sea que bajará más el precio? ¡Claro! Se estaban amarrando el dedo, ya que el precio del barril venía a la baja. Son muchos los factores, entre ellos el acaparamiento del producto de ciertos países.
Pero bueno, no he sabido más nada de ese seguro. Mi pregunta es: si teníamos los mexicanos asegurado el precio del barril a más-menos 70 dólares durante todo 2015, ¿por qué al principio de este año, el mismo Luis Videgaray anuncia un recorte al presupuesto federal de 124,300 millones de pesos, y afecta a Pemex y a CFE, y todas las secretarías se quedarían sin 52 mil millones de pesos?
“Estamos anticipándonos a un problema, no porque lo tengamos, sino para evitar que el entorno internacional se traduzca en una afectación para la estabilidad de la economía familiar”, manifestó Videgaray.
Ésas fueron sus declaraciones, publicadas en todos los medios nacionales, en medios electrónicos y todos nos quedamos con la boca abierta.
¿Y las personas que se han quedado sin trabajo no son una afectación para la estabilidad de la economía familiar? ¿Y las que van a ser despedidas, tampoco? ¿Qué es para el señor Videgaray un problema de afectación para la estabilidad de la economía familiar?
Hace poco tuve la oportunidad de hacerle una pregunta al delegado en Veracruz de la Secretaría de Economía, José Antonio Mansur, y le cuestioné el estatus del famoso seguro que compraron para estabilizar el precio del petróleo. Nunca me contestó. Eso sí, fue muy amable.
Una cuestión me llamó la atención, que en una reunión ante empresarios de Xalapa, entre otras cosas dijo que somos los ciudadanos quienes debemos marcar la ruta para que los créditos fluyan; que somos nosotros quienes debemos llevar nuestros proyectos de crecimiento para que la Secretaría de Economía nos proporcione los recursos, y logremos poner nuestra propia empresa y podamos dar empleo a quien lo necesite.
Somos los ciudadanos, según Pepe Toño, como lo llaman sus cercanos, quienes debemos colaborar con el Estado para crear los empleos que son necesarios y acabar con el desempleo.
En algo estoy de acuerdo con él, que el Gobierno sólo no puede resolver toda la problemática que tiene encima.
Pero lo que sí entiendo es que es el Estado el que debería decirnos cómo está la situación verdaderamente. Es el Estado el que debe crear políticas públicas para resolver los problemas de la ciudadanía. Es el Estado el que debe decirnos, ya que es el Estado el que sabe y tiene las cifras de cómo podemos detonar la economía de nuestra regiones y de nuestro país.
Es el Estado el que debe orientarnos y sobre todo tomar el liderazgo con planes concretos y a largo plazo. Proponer qué debemos hacer los mexicanos para no seguir cayendo en estas recurrentes crisis que nos tienen con más de la mitad de los mexicanos hundidos en la pobreza y, ahora, casi muriéndose de hambre.
Cuáles son sus propuestas para paliar la pobreza y sobre todo la desconfianza que ahora tenemos los mexicanos en el Gobierno. Y cuáles son sus posibles soluciones, porque para eso fue que los elegimos. Queremos soluciones. No medidas paliativas que en nada ayudan… mientras el secretario Videgaray siga viviendo en su casita que compró a crédito.

Sus amables comentarios a: edla_2013@icloud.com

lunes, 16 de febrero de 2015

Carta a Peter Florence

Camilo González

Peter Florence

Le dirijo estas palabras tomando en cuenta que gusta de las cartas que giran en torno a la pertinencia de realizar o no en Jalapa el Hay Festival 2015.
Juan Villoro es un peligro para mi ciudad, lamentablemente. Incluso Jean Marie-Gustave Le Clezio y Jody Williams lo son al sumarse a la -disculpe mi francés- propuesta estúpida de no realizar un foro cultural que nos permite a los jóvenes y a los no tan jóvenes disfrutar de lo mejor en la literatura en español, de la que muchos vivimos o para la que muchos vivimos simplemente para sobrevivir.
Y es que es verdad que las condiciones de violencia en México son lamentables, y producto nada más de un sistema injusto que aumenta las ganancias de un centro mundial, que ahora tambalea entre nuevas potencias.
México es el patio trasero de los Estados Unidos dijo en alguna ocasión un diplomático mexicano que muchos han olvidado. Y no lo dijo este año, ni el anterior, lo dijo mucho antes que el festival ocurriera en Jalapa.
Ese clima de incertidumbre junto con la promoción de la Iniciativa Mérida ha acrecentado la violencia y obviamente incluso el Tratado de Libre Comercio ha permitido un mayor cruce de bienes materiales y culturales en la frontera más grande del mundo.
¿Qué tiene que ver con Usted y el Hay Festival en todo esto?
Le recuerdo que en la FIL Guadalajara este año hubo manifestaciones en contra de lo sucedido en Iguala, Guerrero y no se canceló la Feria, ni mucho menos se cancelaría debido a la opinión favorable o desfavorable de su Gobernador. También le recuerdo que para los demócratas el voto se encarga de eso. Y si las instituciones todas no cumplen sus objetivos en nuestro país, es un proceso histórico que no viene al caso por ahora.
Lo importante es que la cultura es una herramienta que nos ayuda a convivir mejor en esta ciudad de las flores, como Humboldt la nombró.
¿Por que no mejor le propongo que el Hay Festival Internacional se solidarice con México y este año haga todos sus eventos culturales en nuestro país, o en Jalapa?
Sería por lo menos la única invasión benéfica que otras potencias han hecho a México.
Y debo decírselo, me molesta tanto el tono de los intelectuales como el de su comunicado al decir, sin consultar a nadie de Jalapa:
“No obstante lo anterior, hemos escuchado el sentir de buena parte de la comunidad intelectual, y a raíz de ello hemos decidido que este año mantendremos la fecha de octubre y, en lugar de hacerlo en un lugar determinado, celebraremos el festival de manera digital, para así no sólo llegar a nuestros amigos de Xalapa, sino a todas las personas que tienen acceso a internet en México. Asimismo, a través de nuestro proyecto México20, llevaremos a autores mexicanos a nuestros festivales internacionales, y continuaremos dialogando con todos nuestros socios para determinar la mejor manera de avanzar en nuestro proyecto mexicano en el futuro.”
No cabe duda, como dice mi tío Roberto Peredo, lo inteligente no quita lo... lo tonto.

camilo551@gmail.com

martes, 20 de enero de 2015

¿Cuesta de enero?

Sin tacto
Sergio González Levet

El domingo fui, como es costumbre de muchos en esta ciudad, a pasear a la Plaza Américas (y como todos, le regalé sin necesidad 18 pesos a los propietarios de ese conglomerado, que es lo que cobran indebidamente por el estacionamiento). 
Digo, no es la gran noticia, ni mucho menos, el hecho en sí de que yo o cualquiera acudamos a dar la vuelta por ese centro comercial -que en esta época de fríos, lluvia y ventoleras es una verdadera legión-. Lo que resulta digno de ser mencionado, es la gran cantidad de gente que se podía ver deambulando por los pasillos, pero que también entraba y compraba y consumía en los comercios y restaurantes que perviven ahí.
Y resulta extraño porque estamos en lo más álgido de la cuesta de enero (tan en lo álgido, que unos sicólogos británicos llegaron a afirmar que este lunes 19 de enero fue el día más triste y deprimente del año, según sus razonamientos un poco jalados de los pelos, hay que decirlo).
Yo y algunos más nos preguntábamos ese domingo cómo le habían hecho todos esos ciudadanos para conseguir algo de liquidez e irla a gastar a los negocios de lujo de la Plaza.
Un estudio hecho por ciertos estadísticos de la Universidad Veracruzana arrojó que el 70 por ciento de la población en esta capital vive de un sueldo gubernamental (aquí consideran que se mantienen de él además del jefe o jefa de familia, los hijos y hasta alguna abuelita o la tía solterona que terminó refugiándose en la casa de su sobrino consentido cuando ya no tuvo padre o madre que la mantuvieran). De acuerdo con esa cifra, de los 100 comensales que estaban en un momento determinado en el restaurante Los Giros (¿ya probaste la sopa azteca y los tacos de pollo al pastor, Felipe Hakim?); de los 100 que estaban ahí, entonces 70 iban a pagar con lo que finalmente sí recibieron el papá o la mamá de su quincena que nomás no llegaba hace algunos días. Establecimientos más caros estaban igualmente repletos, y se podía ver a muchos saliendo de las grandes tiendas departamentales y cargados de bolsas que delataban la compra de alguna prenda, de un accesorio corporal, de alguna fruslería o algún objeto de lujo.
No entiendo muy bien eso. ¿Estamos o no estamos en la inopia? ¿Hay o no hay crisis económica?
Si la hay, ¿de dónde saca la gente para adquirir artículos suntuosos?
Si no la hay, ¿de dónde saca la gente que estamos mal y nuestra economía no tiene remedio?
Me cuesta trabajo entender que empleados de gobierno que se manifestaban indignados el jueves porque no se les pagó a tiempo el modesto sueldo que devengaron casi todos con justicia, son los mismos que el domingo andaban gastando a manos llenas, como si acabaran de recibir su aguinaldo.
Aquí la cosa ideal sería que no estuvieran comprando con créditos al consumo; cuentas que nunca podrán terminar de pagar…

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lunes, 12 de enero de 2015

Guillermo Aguilar Portilla

Sin tacto
Sergio González Levet

Guillermo Aguilar Portilla
El calificativo “buena gente” -por desgracia cada día lo podemos aplicar a menos personas- le encajaba perfectamente a Guillermo Aguilar Portilla, hombre generoso, siempre de excelente humor y dedicado a vivir la vida de manera amable con sus semejantes.
Lo vamos a recordar siempre con su sonrisa a flor de labios, con sus comentarios ingeniosos, con su calidez humana que contagiaba de las mejores intenciones.
Seguramente, como todo ser humano, tenía sus malos ratos, pero a mí y a la mayoría de sus amistades nunca nos tocó presenciarlos, y mucho menos padecerlos. Como muchos otros más, lo consideraba mi amigo porque era fácil guardarle afecto y las mejores consideraciones.
Lo consideraba mi amigo, pero lo era muchísimo más, cercanísimo, de su amigo perenne, el titular de Desarrollo Económico y Portuario Erik Porres Blesa, con el que mantenía una relación de lealtad, trabajo y afecto difícilmente encontrable entre un empleado y su jefe. El Secretario, con esa manera ruda y cercana que tiene para demostrar sus apegos, se notaba a sus anchas y a gusto junto a su colaborador, junto a su camarada. La alegría en ambos y la risa contagiosa eran elementos que daban cuerpo y definían esa amistad.
Por eso sé de la tristeza cierta del amigo que se quedó: una pena que no da lugar al aspaviento ni a la exhibición, pero que permanece ahí en lo recóndito del alma, en la memoria invicta que traerá continuamente al que se fue.
Guillermo Aguilar Portilla era oficialmente el Enlace Institucional de Comunicación Social de la Sedecop, pero cumplía funciones también de secretario particular, de funcionario con todas las confianzas, de pieza con garantía de lealtades, de confidente seguro.
Profesional y responsable, tenía también un espíritu inquieto y curioso que lo llevó a emprender varias empresas en las que tuvo éxitos y fracasos, satisfacciones y experiencias.
Pero lo mejor de él -con tener tanto- era su carácter, su humor ingenioso y cordial, su trato amable. Yo tuve la suerte de conocerlo hace un año -días más, días menos- y por cuestiones de trabajo teníamos una relación cotidiana. En esta encomienda, tratar con él era encontrar siempre resultados, celeridad, inteligencia… y sobre todo, asómbrese usted, alegría, buen humor.
Alguna vez Guillermo me dijo que él hacía su trabajo muy en serio, pero siempre con una sonrisa. Bien que lo cumplía.
Platicando con los enlaces institucionales de las otras dependencias del Gobierno de Veracruz, les decía que vamos a extrañar mucho a nuestro colega ido, y es que las buenas gentes siempre se echan de menos, y más cuando son tan responsables, capaces y alegres como lo fue Guillermo.
A sus seres queridos, a su familia cercana y unida, Memo les deja en herencia su buen nombre, y el respeto y el afecto que despertó en todos los que lo conocimos.
Digo con el poeta Miguel Hernández: “A las aladas almas de las rosas, del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero”.
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lunes, 8 de diciembre de 2014

En pie de lucha…

Caso Ayotzinapa
Inocencio Martínez Cortés

Foto Agencia Fotover
La impunidad y la falsa explicación sobre la barbarie en el caso de Ayotzinapa 
El gobierno mexicano utilizando cualquier medio de comunicación oculto la verdad histórica de los hechos y con las televisoras elaboro una recreación, para mostrar a la ciudadanía una verdad que ahora se le ha revertido.
La información que he recogido es que con o sin la renuncia del gobernador de Guerrero, la dimisión y captura del presidente municipal de Iguala, no se resolvería el problema y menos se encontraría a los responsables de tan criminal hecho que convulsiono al país y dio pie a que la comunidad internacional nos condenara.
La ciudadanía empieza a señalar como responsable al presidente de la república, al considerar que no es creíble aceptar que un presidente municipal tuviese el poder para mandar a desaparecer un sinnúmero de estudiantes normalistas, menos en la forma que los noticieros dicen sucedieron los hechos.
No conozco al presidente municipal encarcelado, pero sé que proviene de una familia dedicada al trabajo de muchos años vendiendo oro, cuando fue candidato nadie lo señalo como integrante de alguna célula criminal, si posteriormente se incorporó o formo alguna organización delictiva, el propio gobierno federal a través de la inteligencia policial lo hubiera detectado, ellos tienen toda la herramienta para conocer a detalle el expediente personal de cada ciudadano.
Hay versiones de la forma en que desaparecieron a los normalistas y cuestionamientos de los lugares en donde dicen los incineraron, una de ellas es que no fue la policía la que los secuestro, menos la delincuencia organizada, luego entonces, nos que una sola alternativa para entender quienes fueron en verdad los que cometieron tan horrorosa acción criminal.
Recordemos que el ejército está entrenado para co9meter cualquier atropello, con toda impunidad, sin que alguien les diga nada, así lo vivimos en poco cuando asesinaron a familias, ancianos y niños con la famosa guerra en contra del narcotráfico, las violaciones denunciadas en el estado de Veracruz, luego entonces por ahí debe andar el asunto que nos ocupa, asunto que lo dejare de tarea y que solo el tiempo nos dirá quiénes fueron los autores y también los ejecutores.
Por lo pronto ya le empezaron a pasar la factura a televisa, con el famoso evento denominado teletón, actividad que realizan utilizando el slogan de la discapacidad física e intelectual de una comunidad que los gobernantes no atienden deliberadamente, para que estas empresas la utilicen como bandera y sean quienes la usufructúen, logrando con ello la evasión de impuestos que mucho hacen falta en las arcas nacionales. ¡Qué tal!

adidas.johan62@gmail.com Lic. Inocencio Martínez Cortes

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Y sigue Santander

Sin tacto
Sergio González Levet

He llegado a la conclusión de que hay dos cosas que son irremediables en la vida: 
1. La muerte.
2. Las llamadas del banco Santander a tu casa, en las que te “invitan” a que contrates una tarjeta de crédito con esa empresa española.
Lo de la muerte es tan inevitable, que no me queda más que colegir que son fregaderas que sea así. Pero no se puede hacer otra cosa, y la única respuesta posible ante tan apabulladora verdad, es resignarse y tratar de no pensar mucho en ello, para no echarse a perder la poca vida que nos fue dado tener.
Pero en lo segundo siempre queda la esperanza de que haciendo algo se podrá evitar esa molestia perenne que nos echa a perder el sueño, si es muy temprana; la ducha -o alguna otra actividad sanitaria-, si es temprana a secas; el desayuno, si es poco después, y la paciencia, a cualquier hora del día o la noche.
––Buenos días… ¿se encuentra la señorita Fulana de Tal? Hola, le deseo que tenga un día excelente [que nos acaba de echar a perder con su llamada]. Le habla su servidor Juanito de los Palotes [urbanidad artificial] para ofrecerle una oportunidad única [empieza la labor de convencimiento], con la que podrá hacer todas las compras que quiera [apelación al consumismo salvaje], con toda comodidad y solamente firmando [y que te embroques con nosotros para siempre]. Tenemos un paquete diseñado especialmente para usted [fin del timo].
A las primeras veinte llamadas, uno contesta más o menos decentemente, y con cierta resignación. De la 20 a la 40, empieza a surgir cierta desesperación. De la 40 a la 60, la exasperación al contestar es evidente. De la 60 a la 80, sólo tenemos insultos por respuesta. De la 80 a la 100 se pueden seguir dos vertientes: la primera es buscar alguna instancia oficial en donde demandar a los abusivos; la segunda, muy peligrosa, consiste en regresar a la resignación y condenarnos a contestar para siempre: “No gracias, no me interesa”.
Para la alternativa de denunciar oficialmente la intromisión del banco Santander a nuestra privacidad, lo primero es buscar dónde resulta más conveniente. San Google indica que lo mejor es hacerlo ante la Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros).
Ahí contestan siempre personas muy amables (igual de amables que los telefonistas de Santander, caray), que te dicen con la mayor cortesía del mundo que no es mucho lo que pueden hacer.
Bueno… te lo dicen sin decírtelo, porque en principio y para alimentar tu esperanza, te piden que levantes ante ellos la denuncia, que registres tus datos personales. De ahí te dan un número de folio, para que lo uses en adelante.
Y viene lo bueno. La amabilísima voz te explica que tu denuncia empezará a surtir efecto a partir: ¡del 31 de enero de 2015!
De ahí sólo queda colgar frustrado, y esperar a que pasen los días y las miles de llamadas santanderinas que recibirás durante los próximos 59 días… o para siempre.

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miércoles, 8 de octubre de 2014

Confirman salud mental afectada de periodistas mexicanos

Miradas de Reportero
Rogelio Hernández López


Para ser periodista en México hay que estar medio loco o dispuesto al desequilibrio mental-- bromeamos entre nosotros, como justificación para continuar en esta profesión a pesar de la baja permanencia en los empleos, de los magros salarios en promedio, de la escasez de prestaciones, del bajo reconocimiento de la gente a nuestro trabajo, del acoso y presiones de políticos y de los elevados riesgos a la integridad física.
Esa especie de conclusión empírica de muchos periodistas ya tiene su primera confirmación científica en México: una importante proporciónde periodistas muestra desordenes de personalidad por estrés postraumático, depresión y ansiedad, especialmente “quienes trabajan en escenarios de violencia y barbarie”.
Este fenómeno, ya rebasó nuestras bromas y sospechas. Es un asunto demasiado serio, porque  tiende a convertirse “en un problema social y de salud pública de elevadas proporciones”, advierten los investigadores Rogelio Flores Morales, Verónica Reyes Pérez y Lucy María Reidl Martínez en su artículo de investigación científica “El impacto psicológico de la guerra contra el narcotráfico en periodistas mexicanos” aceptado para su difusión el 12 de marzo de 2014 (Revista Colombiana de Psicología, 23(1), 177-193).
LOS ANALIZADOS
Los investigadores invitaron a 938 periodistas, hombre y mujeres, a participar en la aplicación de cuestionarios sobre su salud mental. Y la primera sorpresa fue que el 85 por ciento de colegas rechazaron participar.
Este rechazo lo explican así: “…Los individuos afectados por un trauma son desconfiados, con regularidad sospechan de las motivaciones de los demás y se sienten sumamente inseguros ante cualquier circunstancia desconocida… la baja participación podría estar indicando -paradójicamente- la presencia de un fuerte impacto psicológico en áreas no medidas en esta investigación, como la confianza, el control y la seguridad”. Y lo que hallaron parece confirmarlo.
“En el estudio si participaron 140 periodistas mexicanos con un promedio de edad de 36 años (53.4% hombres y 46.6% mujeres) que trabajan en 23 de las 32 entidades del país, 43.5% del centro 34.3% del norte, 11.5% en el sur y 10.7% del bajío. Los del norte laboran en cinco estados con mayor índice de muertes violentas (Chihuahua, Guerrero, Sinaloa, Nuevo León y Tamaulipas).
“De los periodistas participantes, 77.1% fueron reporteros y 22.9% fotógrafos. Este último grupo, conformado por 32 periodistas, realizaba cotidianamente su labor periodística en situaciones de extrema violencia, como enfrentamientos armados, matanzas, decapitaciones, desollamientos, desapariciones forzadas, secuestros, etc. El 54.2% de los periodistas trabajaba para medios impresos (periódicos y/o revistas), el 16.4% para medios electrónicos (televisión, radio y/o internet) y el 29.4% combinaba ambos (impresos y electrónicos)”.
LOS SINTOMAS
Estrés postraumático. Lo padecerían 40 de cada 100 periodistas y más de 50 % entre gráficos. Los indicadores de la muestra revelaron una prevalencia de 33.9% en la muestra total. Más alta (41.1%) en el grupo de reporteros que cubre noticias de narcotráfico  y sensiblemente más baja (19.4%) en los que trabajan en otras fuentes. Pero los indicadores se disparan en fotógrafos (54.2%).
Ansiedad. “La prevalencia de síntomas en la muestra global de periodistas también fue muy elevada (69.9%)”. Y entre los que cubren narcotráfico fue de (77%).
Depresión. 32 de cada 100 están afectados y más de 42 por ciento de los reporteros de narcotráfico. “Utilizando los rangos estandarizados para la población mexicana, 29.4% de los periodistas presentaron síntomas depresivos moderados y 3.7% severos; (pero fue de) 37% de los que cubren narcotráfico con niveles moderados y 5.5% severos. Las mujeres sí mostraron síntomas depresivos significativamente más elevados que los hombres”.
Consumo de alcohol.  “Aunque los niveles en el consumo no son altos (23.6% de la muestra total) llama particularmente la atención que en este estudio no se estableciera alguna correlación entre la sintomatología postraumática y el consumo de alcohol, lo cual difiere notablemente con lo obtenido en otros estudios (Evans & Sullivan, 1995; Kofoed, Friedman, & Peck, 1993).
Dependencia a la nicotina.  Los indicadores fueron los más bajos de todas las categorías. Solo 8.3% de la muestra total se ubicó en niveles de dependencia moderada, fuerte o muy fuerte. Estos datos echan parcialmente abajo la idea generalizada de que en el gremio periodístico los niveles de consumo de cigarro son significativamente altos.
Los investigadores concluyen con un mensaje a “las empresas de comunicación y el propio Estado mexicano para que asuman su responsabilidad moral, ética, laboral y legal, con el fin de proteger la integridad física y psicológica de los periodistas que trabajan y arriesgan su vida en las zonas de conflicto”. El fenómeno tiende a crecer como asunto de salud pública.
CONOZCO MUCHOS ASÍ
Y, por la experiencia yo les completo a los investigadores: Estoy seguro que mayoría de quienes si respondieron a su estudio, son reporteros y que siguen trabajando como tal. Conozco cientos de mujeres y hombres maltratados profesionalmente por sus empresas y por terceros (debe ser la mayoría) o corrompidos, agredidos, acosados (que son cientos) a quienes por alto riesgo han tenido que abandonar abruptamente su trabajo, su hogar, sus círculos de amistad, quienes por momentos muestran desconcierto o extremas debilidades de conducta. Pero la generalidad persiste en continuar en el periodismo.
Llevo muchos años tratando de entender a mujeres y hombres periodistas de México y puedo sostener que los motores que impulsan a la mayoría, están en el contacto diario con los nuevos fenómenos de la realidad, su transformación en noticia y la posibilidad de corregir anomalías sociales y políticas. Ser reportero --dice Humberto Musacchio--, significa estar en el primer lugar en la escala de todos los periodistas. Y, agrego yo, también padecer afectaciones severas en la  salud mental.
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* Rogelio Hernández López es reportero desde 1977. Coordinador del Programa de Protección a Periodistas de la Casa de los Derechos de Periodistas; integrante del Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación; miembro de los Consejos Editoriales de varias publicaciones.

Ceda el paso y sea feliz

Sin tacto
Sergio González Levet

No me canso de repetirlo a quien se me deje, y no me canso de repetirlo en este espacio: si quiere vivir mejor en esta ciudad incomprensible, ceda el paso y sea feliz.
Por eso es que digo: enfangado en el inefable tráfico xalapeño, entre claxonazos y empujones de metal, pude advertir cómo, de vehículo a vehículo, muchos conductores y sus acompañantes se entrecruzaban mentaditas y mentadotas de madre con sus vecinos de desgracia y de carril.
El paso por las calles citadinas se ha convertido en una oda al derrame biliar, en una endecha al estrés, en un ditirambo al revés que sufren y padecen todos los ciudadanos metidos en esa trampa que se llama calle, en nuestra sufrida y sufriente capital de Veracruz.
Y decía al principio lo de la reacción y lo de la parte buena porque en medio de la ensoñación en la que se cae sin remedio durante los largos minutos de la espera, entre un frenazo y el acelere con el que los más optimistas piensan que avanzan y que se les permitirá llegar en tiempo y forma a donde vayan; en esos largos minutos, decía, se me ocurrió la idea brillante de que uno se enoja porque quiere, que todo es cosa de actitud y de tomar las cosas con filosofía.
Y como es cosa de filosofía, se me ocurrieron seis premisas que aquí pongo a consideración del respetable:
La primera es recordar que no hay manera de viajar rápido en las rúas xalapeñas. La lentitud es inevitable en una ciudad con el doble o el triple de los vehículos que puede soportar.
La segunda, que el tránsito tortuoso de nuestra ciudad lo hacemos peor cuando todos queremos pasar primero y antes que nadie. Y a ello hay que aumentarle el gancho al hígado repetido que significa andarse peleando por un quítame esas pajas o porque el otro ya se quiere avilonear nuestro carril o porque alguien se estacionó en doble fila o porque….
La tercera, que los agentes de vialidad no sirven para nada, más que para elevar los niveles de estrés con sus silbatazos y sus incapacidades.
La cuarta, que los compañeros taxistas no tienen remedio, igual que sus congéneres de los camiones urbanos, y es perder el tiempo tratar de hacer que comprendan algo.
La quinta es que podríamos aprovechar el ocio para aprender alguna nueva habilidad que se deje, como oratoria y declamación, algún idioma, o memorizar las tablas de multiplicar al revés y al derecho o el directorio telefónico de la ciudad de México. En verdad que da tiempo para eso.
La sexta premisa es que si uno deja de pelear por ganar lugares y se resigna a que se va a tardar mucho tiempo en ir de una parte a otra, finalmente va a llegar en el mismo tiempo que si se pelea contra el mundo de los otros conductores, pero eso sí, llegará con la vesícula intacta y en una de ésas hasta con una sonrisa en la boca.
Por eso le recomiendo, si me permite:
Ceda el paso… y sea feliz.
Twitter: @sglevet
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lunes, 29 de septiembre de 2014

Sí, son defendibles los periodistas de Michoacán

Miradas de reportero
Rogelio Hernández López

--¿Qué hará esta organización promotora y defensora de los derechos de los periodistas frente al tema de dos colegas que se reunieron con la Tuta?... Desde que Carmen divulgó el video están perdiendo todo: su credibilidad, sus relaciones, su trabajo… Sin fortalezas están expuestos a la denostación pública y tendrán más vulnerabilidad ellos y sus familias que el resto de los periodistas de Michoacán, que de por sí están jodidos….” ¿Son defendibles o no lo son?—
Esas y otras fueron las expresiones que vertimos en una reunión de asociados de la Casa de los Derechos de Periodistas (CDP) el miércoles 24 de septiembre, dos días después de que el noticiero de Carmen Aristegui en MVS difundiera, no sólo el video de la reunión con el presunto jefe del grupo llamado Caballeros Templarios, sino también dos conversaciones que tuvo ella con Eliseo Caballero, corresponsal de Televisa y José Luis Díaz Pérez, dueño y director de la agencia de noticias Esquema, como procedimiento más para confirmar que para equilibrar la revelación que los afectaba.
Desde esa mañana, sobre todo en redes sociales, fue creciendo un domo de comentarios alrededor de esa reunión, la mayoría descalificadores de los dos periodistas michoacanos y uno que otro reprochando la difusión del vídeo. Era la nota del día. Llamó la atención de todo tipo de públicos, Conmovió. Sacudió y creó una atmosfera descalificadora de los dos periodistas
Durante todo ese día este reportero, coordinador de protección de la CDP, fue requerido por colegas de Michoacán y de otras entidades que buscaban lógica a la noticia, que no querían sumarse a la oleada de comentarios negativos contra los dos periodistas pero que tampoco podían aceptar fácilmente el hecho de mirar a dos colegas departiendo, casi amablemente, con Servando Gómez Martínez, (a) “La Tuta”.
Muchos periodistas fuimos puestos frente al dilema de aprobar o descalificar la difusión del video por el clima público que ya los estaba condenando (como corruptos y delincuentes y de paso a sus empresas) sin ningún juicio legal, como suele hacerse en los climas mediáticos. –“Es que ese hecho, así visto nos pega a todos”-- me aseguraba una veterana reportera del sureste mexicano.
Las posiciones entre periodistas se dividieron. Los menos, comenzaron a reprochar públicamente a Carmen Aristegui por la difusión del video. Sobre todo los colegas de Michoacán buscaron fórmulas para la defensa pública de sus colegas, a quienes conocen de muchos años y dicen que no pueden ser acusados como delincuentes. (La mayoría de estas expresiones aquí referidas fueron anexadas al muro de este reportero: www.facebook.com/rogelio.hernandezlopez).
DILEMAS PERMANENTES DE LOS PERIODISTAS
Los periodistas profesionales en general, en todos los medios y plataformas, cuando difundimos noticias tenemos que enfrentarnos a dilemas permanentemente. Muchas decisiones se han convertido en pautas éticas en el mundo:
¿Podemos convertir en noticia todo hecho, conversación, documento, grabación o video?
¿Se tienen fuentes acreditadas y confiables para toda la información que vamos a difundir?
¿Cómo verificamos la veracidad de la información?
¿Cómo contextualizamos para aplicar los criterios de novedad, interés público, trascendencia?
¿Es mayor el beneficio social de informar que afectar a los involucrados?
Esos dilemas y otros seguramente tuvieron Carmen Aristegui y sus reporteros antes de difundir el video. Más en concreto debieron ponderar si su origen no demeritaba la fuerza de la noticia; si el servicio social de informar lograría más beneficios frente a las consecuencias negativas que desataría contra los periodistas señalados y el periodismo en general de Michoacán. Incluso debieron considerar el posible daño al perfil de alta credibilidad que ha logrado el propio noticiero. Estoy seguro que valoraron todo eso.
Creo, que en lo general la difusión del video como noticia y las entrevistas a los señalados fueron un trabajo periodístico profesional para reflejar hechos reales e irrefutables, pero también creo que fue incompleto porque no se ofreció información de contexto suficientemente, ni de los antecedentes de los periodistas señalados que podrían haber indicado que eran víctimas y no cómplices. Esa insuficiencia hizo que la noticia resultara, en cierto modo, infortáculo (como acuñó Mariano Cebrian cuando se juntan información y espectáculo) porque el cariz de la información se encaminó a impactar a los sentidos para crear una percepción, a dramatizar sin explicar (morbo) y también tuvo un sentido inquisitorio (torquemadista) contra los periodistas que desfavoreció sus derechos al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la seguridad de ellos y de sus cercanos, a pesar de que uno de ellos rogó que no se difundiera por su seguridad y de su familia.
SÍ, SON DEFENDIBLES LOS PERIODISTAS MICHOACANOS
Me parece que faltó una mínima aproximación al contexto del periodismo michoacano (incluso con ayuda de buscadores en Internet) que indicara las condiciones tan adversas en que se ejerce en esa entidad. Más aún, en días previos a la nota hubo varios actos de periodistas denunciando esta situación. Por ejemplo, el 10 de septiembre, una cantidad considerable de mujeres y acudieron a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos para presentar un extenso documento y a pedir ayuda por la situación que atraviesan. Sus datos:
“…en la última década han sido asesinados cuatro periodistas: Jaime Arturo Olvera Bravo, Gerardo Israel García Pimentel, Miguel Ángel Villagómez Valle y Martín Javier Miranda Avilés”.
Hay cuatro “Desaparecidos: José Antonio García Apac, Mauricio Estrada Zamora, María Esther Aguilar Cansimbe y  Ramón Ángeles Zalpa.
Han sufrido “persecución los periodistas Ángel Méndez Flores del municipio Aquila y Antonio Ramos Tafolla de Nueva Italia”.
“En el Valle de Apatzingán los periodistas locales fueron secuestrados por el crimen organizado, intimidados y obligados a la autocensura.
“La Comisión Estatal de Derechos Humanos registra que actualmente existen siete quejas de periodistas que están siendo investigadas.
“La Fiscalía Especial para Delitos contra la Libertad de Expresión de la Procuraduría General de la República indica que tiene 17 averiguaciones abiertas en Michoacán, sin que ninguna haya arrojado resultados sobre detenciones y sentencias.
“A  ello hay que agregarle decenas de agresiones, golpes y maltrato a reporteros, reporteros gráficos y camarógrafos en las movilizaciones sociales. Además de despojarlos de sus instrumentos de trabajo como cámaras fotográficas, de video, grabadoras, libretas y teléfonos celulares”
En ese ambiente trabajan las y los periodistas de Michoacán, incluidos Eliseo Caballero José Luis Díaz Pérez, quienes ya comenzaron a explicar públicamente en medios michoacanos solidarios por qué llegaron a esa reunión con La Tuta, las presiones que han vivido.
Y sí, por todo esto y más, creo que sí son defendibles la mayoría de periodistas de Michoacán. Y en particular ya veremos qué acusaciones hace la PGR, a los dos señalados en el video, acusaciones que, aquí sí deben probarse para son culpables de algo punible. Y esa, será otra etapa. Miradas de reportero.

* Reportero desde 1977. Coordinador del Programa de Protección a Periodistas de la Casa de los Derechos de Periodistas; integrante del Consejo consultivo del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de gobernación. Consejero Editorial de varios medios de prensa.