miércoles, 17 de enero de 2018

Que ensuciaste mi reputación…

TIERRA DE BABEL
Jorge Arturo Rodríguez

Jorge Arturo Rodríguez
Amarillo o azul, rojo o verde, turquesa, morena y “amorenadas”, multicolor, variopinto, incluso incoloro, qué importa, sencillamente –¿cínicamente?- se ponen la camiseta, las camisetas, y a darle duro y tupido al de enfrente, los intereses son los intereses, el poder es el poder, porque en México todo es posible y no pasa nada, el paraíso terrenal por pocos conocido y el infierno por muchos padecido. Y ahí van los “precandidatos candidatos” arrojándose mierda unos a otros, que es con lo único que cuentan y conocen a la perfección. Qué importa lo que diga y piense la gente, lo primordial es ganar el voto, cueste lo que cueste.
Me recordó la canción del grupo Elefante (digo, pa’ no ponernos tan pesimista en este año que comienza con horizonte apocalíptico): 

“Y que me traigan más botellas 
Para quitarme este sabor de su sudor
Y que me apunten en la cuenta 
toda la desgracia que dejó. 

“Que no quieres nada más de mí
Que te fuiste con ese infeliz 
Que importa (Como dice como dice) Que importa 
Que me va a matar la depresión 
Que me voy a vivir en el alcohol 
Que importa (Como dice como dice) Que importa 
Que te fuiste sin decir adiós 
Que no dormirás en mi colchón 
Que importa (Como dice como dice) Que importa 
Que ensuciaste mi reputación 
que te vale madres este amor 
Que importa (Como dice como dice) Que importa…”

Bueno, creo que se la saben. Qué importa lo que diga la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi realizada en la primera quincena de diciembre de 2017: el 75.9% de la población de 18 años y más considera que vivir en su ciudad es inseguro; y las ciudades con mayor percepción de inseguridad, fueron Reynosa, Chilpancingo, Fresnillo, Villahermosa, Coatzacoalcos y la zona norte de la Ciudad de México.
Los lugares donde más inseguros se sienten los ciudadanos, son en los cajeros automáticos, así lo manifestó el  82.3% de la población; 72.9% dijo que en el transporte público, 69.2% en el banco y 68.2% en las calles que habitualmente usa. (eluniversal.com.mx,17-01-18).
La verdad es que no pasa nada, aunque dicen que ya hay desabasto de bolsas negras para la basura, puesto que son utilizadas para… Ya no me acuerdo. En fin, que te fuiste sin decir adiós…

Los días y los temas

Les comento que cuando me complazco en conversar con alguna persona, conocida o no, los temas dolientes que surgen cual escupitajos por el hartazgo, son: violencia, corrupción, impunidad, narcotráfico, inseguridad… ¡uuff! Ta güeno, pues, pero ¿acaso no hay otros caminos, otras vivencias, otros respiros y suspiros, otras fuerzas? Es necesario dar un giro de un millón de grados, aventurarnos en la locura –de la buena-, y crear y recrear, hacer y rehacer, reflexionar, valorar y revalorar, mirar y remirar, remar hacia horizontes utópicos que no por ello irrealizables. Porque “rumiar los males en nada ayuda”, ¿verdad, Dalia?
O como expresó el escritor francés Stéphane Hessel: “No sólo hay que indignarse, hace falta también comprometerse”.

De cinismo y anexas

Para no otorgarle tanto crédito al abatimiento cruel, les comparto algunas palabras de Jorge Ibargüengoitia, quien el próximo 22 de enero cumpliría 90 años de edad. Celebremos con la lectura de sus obras.

** ¡Oh, dulce concupiscencia de la carne! Refugio de los pecadores, consuelo de los afligidos, alivio de los enfermos mentales, diversión de los pobres, esparcimiento de los intelectuales, lujo de los ancianos. ¡Gracias, Señor, por habernos concedido el uso de estos artefactos, que hacen más que palatable la estancia en este Valle de Lágrimas en que nos has colocado!
** Si no voy a cambiar al mundo, cuando menos quiero demostrar que no todo aquí es drama.
** ¿No opina usted que el uso de guardaespaldas es indicio de que hay algo podrido en el gobierno?
** Por supuesto que la paz es el respeto al derecho ajeno, en eso todos estamos de acuerdo. En lo que nadie está de acuerdo es en cuál es el derecho ajeno.
** Si la historia de México que se enseña es aburrida no es por culpa de los acontecimientos, que son variados y muy interesantes, sino porque a los que la confeccionaron no les interesaba tanto presentar el pasado, como justificar el presente.
** -¿Sabes a dónde nos conducirían unas elecciones libres? Al triunfo del señor Obispo. Nosotros, los revolucionarios verdaderos, los que sabemos lo que necesita este México tan querido, seguimos siendo una minoría. Necesitamos un gobierno revolucionario, no elecciones libres.
** La verdad es que mientras más enojado estoy con este país y más lejos viajo, más mexicano me siento.

Ahí se ven.

lunes, 4 de diciembre de 2017

A estos les falta sensibilidad social: Pescador, el del ITAM

Rogelio Hernández López
Mirada de reportero

Pescador es un ente muy raro. Egresó como economista en el ITAM con mención honorífica, hizo maestría y doctorado en la Universidad de Stanford, pudo ser un gran tecnócrata, pero le ha funcionado un gen de preocupación por lo humano, por lo social.
Durante una de sus estancias en la Ciudad de México analiza al hoy poderoso grupo que también se originó en el ITAM, al que pertenece José Antonio Meade.
Esa corriente –dice Pescador-- que se cobijó en Pedro Aspe Armella bajo el espectro de Carlos Salinas de Gortari y que hoy son los mandones del Banco de México, la Secretaría de Hacienda, Pemex, el IMSS, Bansefi, la SEP, el PRI y con enlaces de mando medio en otros muchos sitios de gobierno...
-- A la mayoría de ellos les falta esa tercera característica que debe tener un político bien formado –explica didáctico y sonriente como es siempre--: sensibilidad para entender el aspecto humano de la gente. No parece ser su preocupación--, completa.
Pescador reconoce y defiende esa tesis, casi universal, de las tres características que debe tener todo político bien formado:
Capacidad de elaboración con visión de Estado, habilidades para planear y organizar equipos y, por supuesto, esa sensibilidad por lo humano.
--Ellos –refiere nuevamente al mismo grupo de economistas del ITAM hoy mandones con candidato presidencial-- cargan ya una percepción colectiva de que son meros continuadores de esas políticas monetaristas, controladores de la macroeconomía del neoliberalismo, de los que atienden la pobreza a corto plazo con paliativos.
Ente extraño
José Ángel Pescador Osuna es un científico social-técnico-polìtico y escritor muy singular (raro según este reportero testificador de 40 años de la política): es de los primeros mexicanos más que bien formados académicamente para el servicio público. Quienes le conocen en persona saben que sus primeros estudios fueron para ser profesor (de la Escuela Normal de Mazatlán) luego licenciado en Economía por el ITAM; que hizo maestrías en Educación y en Economía en la universidad de Stanford y con estudios completos de doctorado. Conocimientos, bien estructurados, los tiene.
Como político se hizo sobre la marcha, quizá por ese gen que se alimenta en las escuelas normalistas. Cuando este reportero supo por primera vez de él fue cuando era de los abajo firmantes en desplegados de denuncia y protesta por asuntos educativos en los años del movimiento estudiantil insurreccional; luego se hizo parte de aquella generación aguerrida de sindicalistas de la Universidad Autónoma Metropolitana.
Después como reportero tuvo acercamientos con él como diputado federal por el DF; los siguientes fueron en Mazatlán por ahí de 1989 cuando como presidente municipal ayudó con un primer diagnóstico a Excélsior del crecimiento del narcotráfico. Antes, Pescador ya había estado en área de atención social en la Secretaría de Energía, Minas e Industrias Paraestatal, en la Comisión Nacional de Reparto de Utilidades y en su primera ocasión, de tres, como Cónsul General en Los Ángeles, California, cargo que debe atender a más mexicanos que varios estados de México.
Poco a poco, en la práctica, Pescador se fue hiperespecializando en asuntos educativos: en la Subsecretaria de Educación Superior, 1977, como director del Instituto Nacional de Investigación Educativa, Jefe de investigación y luego rector de la UPN, director adjunto de Educación para adultos, presidente del Consejo Nacional Técnico de la Educación. Desde entonces ayudaba como podía a quien se le acercara. como lo sigue haciendo. Tiene esa fama bien ganada.
Cuando compartía curules en la Cámara de Diputados con Luis Donaldo Colosio, por allá de 1987 era de los pocos que proponía definir e instrumentar una estrategia educativa como indispensable para el desarrollo social. Algunos periodistas compartimos las reuniones amistosas que tenían ambos muy frecuentemente y escuchamos la tesis de José Ángel de no descuidar la formación cívica, ética y estética desde la primaria.
Su práctica de ayudar a quien se lo pida también fue para periodistas y pocos colegas lo saben.
Como experto y como subsecretario de Servicios Educativos para el DF (a petición de este reportero y otros) fue prácticamente el diseñador del primer currículo en México para actualización profesional de periodistas; diseño académico que fue la base de los primeros diplomados en su tipo que se impartieron gratuitamente para unos 180 periodistas. Siguió ayudando en varias instancias educativas al desarrollo profesional de periodistas, como cuando fue rector adjunto en la Ibero e incluso como Secretario de Educación Pública, el final del gobierno de Carlos Salinas dejó listo un acuerdo para la titulación de periodistas por trayectoria que hoy se aplica.
El gen de Pescador, ese que lo inclina a la atención de los problemas sociales lo confirmé cuando era subsecretario de población y asuntos migratorios. Trabajamos juntos -él como  funcionario y este reportero como investigador de campo--, un diagnóstico sobre los problemas en México de los inmigrantes centroamericanos; estudio que él, con visión de Estado, maduró en una propuesta de amnistía (tránsito ordenado y vigilancia de los derechos humanos) para toda persona que pasara por territorio mexicano.
¿Qué haces ahora?
--¿A dónde van los buenos políticos que han estado en el poder? Le soltó este reportero, durante el desayuno, en la mañana siguiente de que José Antonio Meade se presentó como aspirante a la presidencia de la República por el PRI. Sin pensar respondió en automático.
-- Se van a sus bibliotecas y a escribir; en México pocos servidores públicos tienen la práctica de escribir sus experiencias que han de servir a otros. Yo estoy organizando mis escritos. Entre mis libros como autor y en los que soy coautor tengo 144, casi todos de la educación que se necesita en México, pero te confirmo la cantidad al rato. De todos modos sigo colaborando con el Instituto Nacional de Evaluación Educativa, imparto clases, conferencias, asesorías y apoyo, con todo lo que puedo, al Colegio de Sinaloa.
El reportero adentró un pensamiento: entre colegas sabemos que los buenos periodistas no se jubilan, que siguen haciendo periodismo hasta que el cuerpo aguanta. En general nuestros pares de mayor edad, cuando son profesionales, ocupan posiciones destacadas en los medios. De México, se pueden citar mil y un ejemplos. Esto no ocurre con los políticos mexicanos bien formados y probados.
Pescador sigue hablando por casi dos horas. En algún momento el reportero entresaca para sí el tema de los tres criterios que debe tener todo buen político: sensibilidad social, habilidades como organizador y capacidad de elaboración con visión amplia. Y concluye otra vez: Pescador tiene estas características. Le sobran cualidades y experiencia. Es un caso raro de político completo, que el servicio público desaprovecha en tiempos del enconamiento de la política y de preponderancia del tecnocratismo en los puestos principales. 

lunes, 16 de octubre de 2017

Funcionarios con vocación de servicio, en peligro de extinción

En pie de lucha…
INOCENCIO MARTINEZ CORTES

Es difícil, más no imposible tener funcionarios con vocación de servicio, esos que tratan al semejante con respeto y cortesía, esos que intentan todo antes de dar una respuesta negativa, esos que buscan dejar satisfecho al mortal que los busca con la confianza que obtendrá una respuesta y no una evasiva como lo hicieron los servidores públicos que piensan en la que sigue, antes de terminar un cargo conferido por la propia ciudadanía.
Aun cuando admito que los ciudadanos están acostumbrados a que alguien les gestione y resuelva los problemas, y que algunos prefieren pagar el servicio para recibir o resolver cómodamente cualquier necesidad debido a la falta de respuesta de quien puede y debe resolverlos. La mayoría aun espera que las cosas se den por si solas y eso es lo que irrita al grueso de la población.
Tratándose de la cosa pública, dejamos que los funcionarios y servidores públicos se encarguen de darnos lo que necesitamos, esperando siempre que nos hagan caso, para mi es satisfactorio cumplir con la encomienda, ver al ciudadano que se lleva en lo inmediato una respuesta a sus necesidad, saber que encontró quien le escuchara y de ser posible encontrar lo que andaba buscando sin dar múltiples vueltas.
Todo servidor público en el ámbito de su competencia debe servir, cumplir con hacer su trabajo de calidad porque está tratando con el patrón, ese que es el que le paga vía el tributo infame que se les impone, así que no hacerle caso o hacerle fuchi cuando se acerca a pedir algo que tiene bien ganado, es faltarle el respeto a quien nos da de comer.
El que hace justicia, el que procura justicia, el que protege al ciudadano, así como el que cuida la salud y todo aquel que preste un servicio, debe ponerse la camiseta para dar calidad y atención de primera, no es válido evadir la actividad estar haciéndose el importante, faltar al trabajo utilizando el cuento de las reunionitis, esas que nunca se dan y cuando se dan, deberían ser para la producción y el mejoramiento del servicio, no para los temas que nada tienen que ver con su encargo.
Hagamos del servicio público un baluarte de la democracia, donde a todos se les atienda por igual, lo mismo sea para un blanco que para un negro, gordo o flaco, alto o chaparro, pero siempre con el deseo de generar una satisfacción a favor de un colectivo para que en la toma de decisiones no tengan pretexto y omitan su participación, dejando que al poder lleguen quienes les han hecho perjuicio y daño por mucho tiempo. ¿Qué no?

adidas.johan62@gmail.com
Lic. Inocencio Martínez Cortes

martes, 29 de agosto de 2017

Ricardo Ahued y Morena

Sin tacto
Por Sergio González Levet

Sergio González Levet
Es obvio que el tema es y ha sido la comidilla del fin de semana: Ricardo Ahued Bardahuil declaró que ha decidido firmar y sumarse al Acuerdo de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México, que impulsa Andrés Manuel López Obrador a través de su partido Morena.
El gesto fue interpretado -con algo de razón- como la renuncia de don Ricardo al PRI y su inevitable adhesión al partido del Peje.
Ciertamente, no se puede hablar de una renuncia al tricolor porque el ex alcalde y ex diputado local y federal nunca ha pertenecido al PRI. Sí, él ha jugado por sus siglas en tres elecciones que ganó, pero siempre lo hizo en su calidad de candidato ciudadano, independiente. De ahí que como diputado nunca votó siguiendo una línea partidista, sino de acuerdo con su criterio personal y con lo que consideraba era mejor para sus representados.
Si se diera el caso de una inscripción más explícita, con toda seguridad Ahued Bardahuil no iría como militante de Morena, sino como un candidato externo al partido… pero no adelantemos vísperas. Por lo pronto, solamente anunció que se adhería al Acuerdo de Unidad, y fue muy cuidadoso en no decir que se sumaría a Morena, de ninguna manera.
Si fuera candidato a Gobernador o a Senador, don Ricardo estaría abonando el buen capital de votos ciudadano con que cuenta por su imagen de honestidad y por su postura independiente…
Y ahí estaría el quid del asunto…
…porque Andrés Manuel tiene la extravagante costumbre de hacer valer su voluntad en todos los asuntos que atañen al partido de su propiedad intelectual. En las filas morenistas, no hay otra opinión que cuente por encima de la suya.
Al trepar a su proyecto a personajes capaces y reconocidos, también el Peje está cavando la tumba de su voluntarismo. Es obvio que gente como Ricardo Ahued y el alcalde electo Hipólito Rodríguez Herrero no tienen la docilidad que han hecho manifiesta el diputado Cuitláhuac García o el líder estatal Manuel Huerta.
Con estos dos últimos Andrés Manuel ordena; con los otros dos, tendría y tendrá que dialogar, convencer, acordar, consensar.
Vamos a ver cómo se siente, cómo trabaja, cómo se identifica el tabasqueño con asociados que tienen ideas propias y no son colaboradores sumisos.
Ricardo Ahued Bardahuil es un referente social en Veracruz. El PRI pierde a un aliado formidable, sin duda. No obstante, hay que preguntarse qué ganará realmente Andrés Manuel ahora que familiarmente lograron convencer al empresario avecindado en Xalapa de que hiciera público su apoyo al proyecto pejista.
No será el suyo un voto asegurado en favor de todos los proyectos morenistas, en el caso de que llegara al Senado, si nos atenemos a la costumbre que respetó como diputado de votar siempre de acuerdo con su conciencia.
Y como Gobernador ¡puaff! Ahí sí que López Obrador tendría serios problemas si quisiera desviar recursos materiales, financieros y/o humanos para su causa.
Por lo pronto, Andrés Manuel tiene en su fario una buena contratación (si se puede usar esa figura en este caso) que le aportará votos, sobre todo en Xalapa, donde ya tiene un buen capital electoral.
Pero cuidado con querer mandar a don Ricardo…
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Cándido, Campa, fiscalía inútil y la falla del mecanismo

Miradas de reportero
Por Rogelio Hernández López

El asesinato del colega veracruzano, Cándido Ríos Vázquez, destapó al menos tres anomalías del presuntuosamente llamado sistema de protección a la libertad de expresión:
Roberto Campa Cifrián, subsecretario de gobernación festinó que no fue ultimado por ser periodista. Al anticipar un imaginativo móvil del crimen, transgrede las normas del nuevo sistema penal acusatorio que debe basar sus juicios en resultados de la investigación criminalística.
Ricardo Sánchez Pérez del Pozo, quien el 20 de agosto cumplió cien días como fiscal especial para la atención de delitos cometidos contra la libertad de expresión (FEADLE), reveló a la Cámara de Diputados que únicamente tiene abiertas siete investigaciones por el delito de homicidio contra periodistas. Esto a pesar que se tienen registros de al menos 59 asesinatos en este sexenio, 13 de ellos en este año. El novato fiscal mostró la inutilidad mayor de la Feadle: cinco investigaciones nada más, porque al parecer él tampoco sabe aplicar las normas penales que derivan del artículo 73, fracción XXI de la Constitución, que lo facultan para atraer casos de agresiones contra periodistas así sean del fuero común.
Un subsecretario que transgrede la ley, un fiscal que no la quiere aplicar e, igual de preocupante es la anomalía que asomó del Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación.
Los periodistas y defensores del Consejo Consultivo del Mecanismo, la mañana del jueves 24 de agosto advirtieron en un comunicado de la falla:
“Cándido Ríos Vázquez se convierte en el primer periodista con medidas de protección vigentes que es asesinado”. Él era sujeto de un plan de protección de la Segob.
Escenario horrido
No hace mucho, en la tercera semana de mayo el presidente Enrique Peña Nieto anunció medidas para reforzar lo que en adelante comenzarían a llamar presuntuosamente sistema nacional de protección a la libertad de expresión. Entre otras se entregaría mayor presupuesto al mecanismo, a la fiscalía, se crearía un red de instancias de protección con todos los gobernadores, se capacitaría a las personas involucradas.... pero, siguieron las agresiones y los crímenes.
Brenda Velázquez Valdez,  presidenta de la Comisión Especial en la Cámara de Diputados para dar seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación recordó a periodistas que la organización Artículo 19 documentó que de enero a junio ocurrieron 276 agravios, que cada 15.7 horas era agredido un periodista en México.
Para contextualizar más, hay que recordar que el peor registro de crímenes contra periodistas fue en el sexenio de Felipe Calderón con 63 víctimas. Falta muy poco para que ese horrido saldo sea superado porque hay varios registros civiles con 59 asesinatos de diciembre de 20112 a la fecha, es decir en 16 meses que faltan para el retiro de Peña Nieto, de no hacer algo efectivo de a de veras nos podrían asesinar a tres colegas más. Recordemos que van trece ultimado en este año.
1. Cecilio Pineda (marzo 2). Guerrero.
2. Ricardo Monlui (marzo 19). Veracruz.
3- Miroslava Breach (marzo 23). Chihuahua.
4. Maximino Rodríguez Palacios (Abril 14) Baja California Sur.
5. Juan José Roldan (Abril 17). Tlaxcala
6. Filiberto Álvarez (abril 29). Morelos.
7. Erik Bolio (mayo 1). Puebla. 
8.- Javier Valdez (mayo 15). Sinaloa.
9.- Jonathan Rodríguez (mayo 15). Jalisco.
10. Salvador Adame (Junio 14). Michoacán.
11. Edwin Rivera Paz,  hondureño (julio 10). Veracruz.
12. Luciano Rivera (Julio 31) Baja California.
13. Cándido Ríos Vázquez (agosto 22). Veracruz.
La falla
Sobre el asesinato de Cándido, el subsecretario de Gobernación, , Roberto Campa hiló respaldó su dicho que no fue asesinado por su ejercicio profesional, con la insinuación de que se encontraba en lugar y momento accidentales, porque los objetivos para ultimar eran otros:
Campa dijo: “Me parece que lo que sucedió ayer no tiene que ver con el análisis de riesgo del mecanismo, tiene que ver con el riesgo de otras personas que perdieron la vida el día de ayer”, afirmó.
Pero esa versión no la aceptamos varios periodistas porque es un hábito policiaco de juzgar a la víctima o anticipar móviles, y tampoco lo aceptó el Consejo Consultivo del Mecanismo en su comunicado:
El texto dice, en sus partes definitorias:
“El Consejo Consultivo expresa sus más sentidas condolencias a familiares, amigos y colegas de Cándido Ríos Vázquez y exige a las autoridades de los distintos órdenes de gobierno una investigación pronta y expedita, que lleve al esclarecimiento de los hechos, la identificación de los motivos del crimen y la identificación y sanción de los responsables. En este mismo sentido, el Consejo Consultivo demanda considerar al ejercicio de la labor periodística como la principal línea de investigación sobre los motivos del asesinato. (subrayados de este reportero).
“Desde 2013, Cándido Ríos Vázquez era beneficiario de medidas de protección por parte del Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas. La última evaluación de su expediente se realizó en febrero de 2017. Por ello, su asesinato nos preocupa de manera particular. En los próximos días, realizaremos una revisión cuidadosa y detallada del expediente…
 “Cándido Ríos Vázquez se convierte en el primer periodista con medidas de protección vigentes que es asesinado. Independientemente de los resultados del proceso de investigación en curso, su muerte implica una muy fuerte llamada de atención al Mecanismo y todos los que en él participamos.”
Firman: Alberto Xicotencatl Carrasco, Alejandro Anaya Muñoz, Araceli Domínguez Medina, Araceli Rodríguez Nava, Lucía Lagunes Huerta, Pilar Tavera Gómez, Stefan Zimmer y Víctor Ruiz Arrazola
Tres anomalías de un mal llamado sistema nacional de protección a la libertad de expresión. Y, las que faltan de mostrarse.

lunes, 21 de agosto de 2017

Cinthya Lobato

Sin tacto
Por Sergio González Levet

Diputada Cinthya Lobato Calderón
Dentro del ejercicio de la política, hay un elemento que nos está haciendo mucha falta en estos tiempos en que padecemos las consecuencias de una corrupción galopante, ésa que desembocó en los excesos de Javier Duarte hoy tan frugal desde su modesta celda y su chocarrera huelga de hambre; esa misma que destrozó para los veracruzanos la expectativa de poseer un estado rico, poderoso y feliz.
Ese elemento será la clave para que Veracruz enrumbe por el camino adecuado y podamos emprender la solución de nuestra conflictiva problemática.
Es un elemento que está aportando de manera importante y notoria la diputada local Cinthya Lobato Calderón… tal vez como una moderna versión de don Quijote, o como la voz de aquel que clama en el desierto.
Ese elemento, es la decencia.
Al verla trabajar diligentemente, al escuchar sus denuncias públicas en contra de los excesos de funcionarios y representantes populares, al palpar el apoyo que ha estado dando a personas y grupos vulnerables, tenemos una muestra de que es posible hacer política de una manera digna, honorable, eficiente.
De que en el sector público aún se pueden hacer las cosas bien, de manera que “no sean necesarios más héroes ni más milagros, para adecentar el lugar”, como dice Joan Manuel Serrat (el cantante del pueblo catalán, hoy agobiado por el golpe feroz del fanatismo salvaje, un golpe seco que hizo estremecer sus almas, pero del que han resurgido con la fuerza necesaria para enfrentar al terrorismo, a esta otra violencia inexplicable).
Y precisamente “para adecentar el lugar”, Cinthya está poniendo la muestra desde una posición que podría ser muy placentera (e inútil), desde las entrañas del grupo legislativo en el poder. Como diputada de Acción Nacional, el partido al que pertenece el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, bien pudo adoptar la cómoda costumbre de justificar todos los actos del Gobierno estatal y todas las malas acciones de los diputados de la fracción mayoritaria.
Pero Cinthya trae en su sangre, en su ADN, la decencia... y la valentía. Por eso se atreve a decirle por su nombre a los problemas, y a señalar a quienes se apartan del camino correcto de la gobernanza.
Por eso se ha convertido en una piedra en el zapato de quienes no trabajan con rectitud, de quienes no están cumpliendo su misión histórica en la cruzada para rescatar a Veracruz de la peor tragedia económica y social de nuestra historia.
No es extraño que sea una mujer la que esté levantando la voz y poniendo el ejemplo. No es raro porque esa mitad (más un poquito) emergente de la humanidad está poblada de personas que son más honestas que sus contrapartes, más inteligentes, más dispuestas a hacer el bien, y a hacerlo bien.
La actuación de Cinthya como diputada ha sido una brisa refrescante en medio del desierto de la insensatez. Su voz, quemadura (su voz quema dura, su voz qué madura), señala, condena y exhibe desde la que debiera ser -y a veces es- la más alta tribuna de Veracruz.
Personas como Cinthya, con ese alto sentido social, su sentido de justicia y su honradez, reabren la esperanza de que la política puede volver a ser el arte de hacer el bien a todos, y no la podredumbre en que la han convertido los ávidos, los sin moral.
Esa valentía, hay que reconocerla y aplaudirla, porque luego se nos olvida.

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