Aperitivo: “Creo en el sueño americano, pero vivimos una pesadilla”. (Nadine Sierra, soprano estadounidense). ¿Y qué pasa en México? ¿Acaso estamos en un lecho de rosas?
En serio, no se rían, nada por aquí, nada por acá, nada por allá, nada por acullá: en México no pasa nada. Como el poema de Campoamor: “En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Incluso ya no hay colores, sólo intereses en la política mexicana. El poder por el poder. Simulación de padecer miopía, daltonismo, amnesia, o simplemente hacerse el pen…sativo.
¿Qué hace un pez mago? Nada por aquí, nada por allá. ¿O no? Carlos Monsiváis, al referirse a sus entregas periodísticas de “Por mi Madre, Bohemios”, decía que “en materia de disparates, no hay mejor manera de celebrarlos que repetir las frases textuales y exponer a sus declarantes”. Porque “si perdemos el sentido del humor quiere decir que estamos completamente politizados”.
Y sí, cada ocurrencia que dicen y hacen los políticos y autoridades que ya no sabe uno si reír o llorar, porque la vida en México y el mundo, seamos sinceros, se está poniendo color de hormiga.
Recuerdo lo siguiente: “Una amiga le dice a otra amiga: ¿Qué tal va la vida de casada? Pues no me puedo quejar, dice ella. O sea que va muy bien, ¿no? No, no me puedo quejar porque mi marido está aquí al lado.” ¿Acaso no pasa lo mismo en nuestra vida diaria, por no decir en la subsistencia política de nuestro país? Pobrecitos los políticos, no los comprendemos.
El presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, expresó hace unos días a propósito de las discrepancias en el proceso de insaculación del Poder Judicial: “No pasa nada. Si hay un error, se corrige. Lo importante es que el proceso salga bien () perfecto, sólo Dios, y yo que soy ateo, que pienso que no existe pues no hay manera de perfección en el ser humano, siempre hay algún error, no pasa nada. Lo importante es que se dieron cuenta, lo importante es que se encarrilen bien las cosas y que se hagan al final de manera adecuada”. Dios los hace...
Claro, la vida y la justicia en México es una tómbola. Hasta pa’ ir al infierno o al cielo, habrá tómbola. Pa’ qué preocuparnos, pa’ qué portarnos bien.
(“-¡Mamaaa, Mamaaa... me he tragaaadoooo uuunnnn altaaaaaaavooooooooozzzzzzz!
-Tranquilo, hijo mío, yo me he tragado un tocadiscos y no pasa nada, no pasa nada, no pasa nada, no pasa nada…”)
No importa que el número de millonarios en México haya crecido a más del doble, de 10 a 22, en el sexenio de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), de acuerdo con el informe ‘Beneficios en fuga’ de Oxfam México.
La pobreza ligera, extrema o de cualquier nivel, puede esperar. Total, Elon Musk nos abrirá las puertas del cielo, digo, de Marte. Maravillas de las maravillas. Que se jodan los jodidos, ¿o no Trump?
Repito: no pasa nada. Pos no le dice nada el título de la edición 20 de la revista Proceso del mes de 2025: “El Mayo Zambada: En México “matan y no pasa nada”. ¡Glup!
Pero si sufres realmente de hambre, te digo: “Estás obsesionado con la comida, de verdad. ¿Qué dices croquetamente?” Nada.
De lo demás, ahí vemos, poco a poco, poquito a poquito, no comamos ansias, que de estas ansias nos sobran.
Los días y los temas
“¿Cómo se dice disparo en árabe? Ahí-va-la-bala”, reza el chiste. Pero el chistecito ese de “Abrazos y no balazos”, nunca lo entendí. Cero violencia, pero estamos atrapados.
De la novela de Han Kang, Actos humanos, les comparto unas palabras sobre los cuerpos muertos o desaparecidos: “¿Cuánto tiempo se quedará el alma junto a su cuerpo? ¿Aleteará como si fuera un pájaro? ¿Agitará el borde de la vela?”
Y esto: “¿Es el hombre un ser cruel por naturaleza? […] ¿Lo de la dignidad humana es un engaño y en cualquier momento podemos transformarnos en insectos, bestias o masas de pus y secreción? El que no dejemos de humillarnos, destruirnos y masacrarnos, ¿es la prueba que ofrece la Historia acerca de la naturaleza humana?”
En algún momento se pregunta Kang: “¿Acaso hay algo más temible en el mundo que la conciencia limpia?”
Reza el Anónimo: “Todos los problemas tienen la misma raíz: el miedo, que desaparece gracias al amor; pero el amor nos da miedo.”
Ahí se las dejo.
De cinismo y anexas
No nos hagamos… Va el chiste: “Un gato empieza a ladrar en el tejado de una casa. Otro gato, sorprendido, le dice: Estás loco gato, ¿por qué ladras en vez de maullar? El gatito le responde: ¿A caso no puedo aprender otro idioma?”
Hasta la próxima.
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