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martes, 12 de julio de 2016

Meade, el bueno

Sin tacto
Sergio González Levet

Y no me refiero a la bondad que pueda mostrar en su persona el actual Secretario de Desarrollo Social, sino a que se está colocando como el aspirante más viable a terminar como candidato del PRI,entre los cercanos al presidente Peña, para la elección de 2018.
Se sabe que son un grupo compacto, poderoso; que comparten varias características, como que la mayoría estuvieron en el ITAM, que tienen estudios de posgrado en el extranjero, que se sienten muy cosmopolitas, que trabajaron en el Gobierno del Estado de México.
Luis Videgaray Caso ha sido el más visible de ellos, el de mayor confianza presidencial, el primer delfín… pero… pero las terribles condiciones financieras del mundo y del país, añadidas a su impopular manejo de las finanzas nacionales, lo dejan convertido en un pésimo candidato.
Poco podría hacer el malquerido Secretario de Hacienda -el que alza y cobra los impuestos, el que eleva el precio de las gasolinas, el que hace los recortes al gasto público-ante la simpatía galopante que trae Andrés Manuel López Obrador y la buena impresión que causa Margarita Zavala entre la población abierta, sobre todo las mujeres, que son mayoría en México.
Aurelio Nuño Mayer, pese a su juventud, posee una enorme inteligencia y goza de la confianza y el afecto de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, no obstante los inmejorables y experimentados asesores que tiene, y el apoyo del grupo de Carlos Salinas de Gortari, el enfrentamiento con la CNTE -al que le ha entrado con toda la valentía y lealtad a su jefe- ha mermado sus condiciones de aspirante a la candidatura tricolor (no por nada el Peje astutamente se inclinó a apoyar a la Coordinadora en este movimiento, en una jugada de viejo zorro para mermar a ANM).
Así que en el círculo rojo queda José Antonio Meade Kuribreña, cuyo caso es bastante singular en la política mexicana. Ha ocupado la titularidad de cuatro secretarías de Estado diferentes, y además dos de ellas con un presidente panista y las otras dos con un priista. Con Felipe Calderón fue inicialmente Secretario de Energía y después Secretario de Hacienda y Crédito Público. Y con Enrique Pena Nieto empezó como Secretario de Relaciones Exteriores y ahora lo es de Desarrollo Social. Estudió Economía en el ITAM, Derecho en la UNAM, tiene un doctorado en la prestigiosa Universidad de Yale, y demostró una gran capacidad académica, con calificaciones sobresalientes.
La posibilidad de que sea el candidato se fortaleció cuando el Presidente lo mandó al frente de la Sedesol, una dependencia muy a modo para crear popularidad, porque es la que se encarga de otorgar apoyos a las clases necesitadas, que son las mayoritarias y las más maleables, electoralmente hablando.
En su papel de Secretario de Desarrollo Social, Meade ha comenzado una gira de posicionamiento por todo el país, que arrancó hace unos cuantos días en Veracruz, en Pánuco, al lado de su gran amigo, el senador veracruzano José Yunes Zorrilla.
Si cuaja su imagen entre las masas, ya tendremos al seguro abanderado tricolor para dar la pelea contra Morena y la alianza PAN-PRD.
Y si no, pues queda el plan B de hacer un enroque entre los secretarios de Hacienda y Sedesol. Y empezar una nueva historia.
¿O no?

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miércoles, 25 de mayo de 2016

Adalberto Tejeda Martínez, Decano UV

Sin tacto
Sergio González Levet

Como sucede a menudo con la gente a la que le tenemos afecto y admiración, me entero a destiempo que mi amigo el doctor Adalberto Tejeda Martínez recibió de manos de la rectora Sara Ladrón de Guevara el Premio al Decano 2016 en el área Académica Técnica por ser “un académico exitoso y un promotor incansable de la docencia y la investigación”, y yo añadiría, porque me ha constado por años, un exitoso difusor de la ciencia.
Allá a fines de los años 70 y principios de los 80 del siglo pasado, Adalberto era un inquieto estudiante de meteorología, que se preparaba concienzudamente en el área de su estudio pero que además devoraba libros sobre los temas más diversos, conocimientos que reafirmaba y expandía en grandes y graves conversaciones con viejos sabios, cuya amistad le gustaba cultivar, como el profesor José Luis Melgarejo Vivanco o don Manuel Zorrilla Rivera, que a sus 80 o 90 años tenían la paciencia y el gusto de donarle sus experiencias a ese muchacho ávido y atento.
Ya desde que era estudiante, Adalberto empezó a desarrollar el arte de la escritura y a hacer entendibles a las masas los vericuetos más oscuros de las ciencias exactas. Sus artículos en el semanario Punto y Aparte, muchos de los cuales fueron después recogidos en interesantes libros del autor, se volvieron un hito para la difusión de la ciencia en Veracruz.
Nuestro personaje culminó brillantemente sus estudios de licenciatura, y partió hacia Alemania, en donde hizo una maestría sobre asuntos de energía solar, pero su espíritu necesitado de conocimientos no se detuvo ahí y termino exitosamente el doctorado en geografía por la UNAM.
La carrera profesional de Tejeda Martínez se ha desarrollado siempre en la Universidad Veracruzana, en donde es toda una institución y en la que ha sido catedrático, investigador, coordinador de la Unidad de Estudios de Posgrado, Director del Área de Investigaciones, así como miembro y presidente de la Junta de Gobierno. En este último puesto le tocó elegir a la primera mujer Rectora, la doctora Sara Ladrón de Guevara, de la que actualmente es asesor especial.
Adalberto no lo platica, porque la sencillez es una de sus pasiones, pero desdeñó varias veces el puesto de Secretario Académico de la UV y algunas otras posiciones de importancia, porque él se asume como un divulgador de la ciencia, como un  catedrático y como un investigador (de muy altos vuelos, diría yo).
Hay que añadir al impresionante currículum del doctor Tejeda Martínez, que ha encabezado el importante equipo de especialistas que, con el patrocinio del gobierno británico, ha realizado estudios sobre los efectos presentes y futuros del cambio climático en Veracruz. Gracias a eso, gracias a él, nuestro estado tiene el diagnóstico más preciso sobre este fenómeno, y a partir de suinvestigación se podrán tomar decisiones cruciales para mitigar sus efectos, en la medida de lo posible.
Ah, nuestro estudioso es miembro del Sistema Nacional de Investigadores y se mantiene en el para muchos inaccesible nivel 2. Encima, es considerado “académico con perfil deseable del Programa para el Desarrollo Profesional Docente desde 2005”.
Para los que saben; hay que decir que colabora también en diversos proyectos de climatología urbana y bioclimatología humana.
Le dejo la palabra porque es sabia siempre: [Al desarrollar mi carrera] “Entendí que la docencia no puede ir sola, se tiene que hacer investigación al mismo tiempo y no sólo eso, sino que se debe trabajar con los estudiantes en los proyectos de investigación. Paulatinamente los fui incorporando. Eso creo que es lo que he hecho: hacer investigación junto con mis estudiantes. Casi todos los trabajos los he publicado en colaboración con algunos de ellos”.
En verdad que esta semblanza es una pálida sombra del gran hombre en que se convirtió aquel muchacho como yo, que conocí cuando empezaba a hacer sus pininos en una carrera que ha sido exitosa y tremendamente productiva para la UV y para Veracruz.
Felicidades, Adalberto.

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jueves, 3 de marzo de 2016

El gurú: lenguaje fáctico (1)

Sin tacto
Sergio González Levet

—Mira bien, MPS [“MPS”: Mi Pequeño Saltamontes; seré víctima eterna del humor jodón de mi maestro], y atiende a lo que te voy a decir en esta ocasión, porque es algo importante. Lo es tanto, que tiene que ver con la ciencia de las ciencias, que es la semiología, y con su elemento más trascendental: la lingüística. Vamos a hablar pues del lenguaje, lo que tanto te gusta.
—Antes que otra cosa, señor Gurú [le encajo de regreso una advocación burlona], quiero preguntarle por qué afirma que la semiología es la “ciencia de las ciencias”. Estoy de acuerdo con usted en que es subyugante como área de estudio del ser humano, y que su condición de ciencia reciente (tendrá un siglo de existencia, contra los 3 mil años de la filosofía o la matemática embrionarias en Grecia) la hace muy atractiva, pues todavía permite hacer grandes descubrimientos y aportaciones. Pero hay otras ciencias cruciales, como la filosofía, la física, la matemática, la biología…
—Son importantes, ni duda cabe, pero ninguna de ellas tiene esa calidad congregadora de la semiología, en la que caben todas las ideas y todos los logros de la humanidad. Porque todas las cosas que hemos hecho y que vemos a nuestro alrededor tienen un nombre; un nombre que les hemos impuesto nosotros, de acuerdo con nuestro idioma. Comunicarnos a través de un lenguaje es lo que nos hace humanos y nos diferencia de las otras especies. Por eso tu paisano Octavio Paz decía que nuestra especie se podía denominar el mono gramático.
El Gurú se detuvo, se me quedó mirando y nuestros ojos permanecieron en contacto hasta que ambos nos dimos cuenta de que estábamos pensando lo mismo:
—En efecto, —me contestó/dijo con satisfacción—nos fuimos a dar una vuelta por el circunloquio. Ya llevamos casi completa la columna de este día, y aún no empiezo con el tema del que te advertí, sin nombrarlo. Es que a veces es muy sabroso darle vueltas a algo, sin caer nunca en el asunto preciso que nos ocupa. Eso le encanta hacerlo a los políticos, sobre todo cuando la realidad se aparta de sus intereses y del resultado de sus acciones.
—Bueno, maestro, —le dije— aunque nos hayamos apartado del tema, considero que en lo que me ha dicho hasta ahora he tenido oportunidad de tomar algunas buenas enseñanzas. Y si lo piensa un poco mejor, pues sí hemos hablado de la semiología y del lenguaje, que iban a ser el tema principal de esta charla, ¿no? Así que considero que no hemos perdido el tiempo… o al menos no lo he hecho por mi parte.
—Bien, te diré también para no dejarlo sin decir, que así como considero a la semiología como la ciencia mayor, pienso que lo que algunos denominan ciencias de la comunicación y que enseñan con mucho fausto en las escuelitas de periodismo, se me hacen verdaderas charlatanerías, que puso de moda un charlatán verdadero que se llamó Marshall McLuhan. Este canadiense es reverenciado por muchos que no tienen la profundidad del conocimiento, y lo ven como el padre de las teorías respecto de la sociedad de la información. Y en verdad que son puras pamplinas lo que dijo, como esa famosa frase que todos citan de él, y que nadie sabe a ciencia cierta qué significa: “El medio es el mensaje”. Lo más cuerdo que he escuchado como consecuencia de la frase mcluhiana fue un anuncio en una casa de geishas de Tokio: “El medio es el masaje”.
—Pero, como te decía…

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jueves, 28 de enero de 2016

Espectaculares

Sin tacto
Sergio González Levet

Lo que son las cosas: ahora se ha convertido en un buen negocio para muchas revistas la promoción en sí de algunos de sus ejemplares, no con el fin de aumentar su circulación o crear expectativas entre su público probable, sino porque muchos y muchas aspirantes han creído encontrar una veta de propaganda personal en el uso de grandes espectaculares con su imagen y una aparente entrevista en la que dilucidan brillantemente -al menos en la intención- la riqueza de su pensamiento y de su labor social (traté de evitar el sarcasmo hasta donde pude, pero me fue imposible).
Con esta promoción personal, disfrazada a través de la propagación gráfica de la portada de un medio impreso, varios y varias personalidades se brincan la exigente normatividad electoral, lo que implica un ingreso adicional para los colegas revisteros, que les cae muy bien en estos tiempos tan difíciles de falta de recursos por todos lados.
Dicen unas y otros -con un razonamiento endeble pero generalizado- que estrictamente no es hacer precampaña el hecho de que una revista seria o establecida haya tenido la idea de entrevistarlos y a partir de eso dedicar su artículo principal y toda su portada al resultado de la interviú.
Y tampoco tienen la culpa de que esa revista haya decidido dedicar una buena cantidad de dinero a promoverse en grandes espectaculares, ubicados casualmente en el distrito por el que sueñan ser representantes en el Congreso estatal.
Pero… pero… pero… en esto de la promoción espectacular se están cometiendo varios excesos.
Primero, la propia concepción de algunas entrevistas, que inevitablemente terminan revelando la falta de materia gris, de preparación y conocimientos de muchos suspirantes. Es que la mayoría -me perdonen- tienen dinero pero no materia gris… o la tienen, pero no la emplean.
Segundo, la calidad de los protagonistas. Pongo como un ejemplo al azar a la actual alcaldesa de Paso de Ovejas, Ana Rosa Valdés, que se mandó a hacer su entrevista y sus espectaculares con el fin de que la tomen en cuenta en las listas del PRI. Miren nomás estas machincuepas electorales: su esposo era el presidente municipal y le heredó la silla cuando él se fue de diputado local por el distrito, y ahora ella pretende suceder a su vez en la curul a su marido. A ver si no ahora el señor se quiere regresar a la silla municipal, pues ha de pensar la parejita que ya se ha convertido en su propiedad familiar.
Tercero, el número de los espectaculares. Para seguir con la gentil munícipe pasovejense, en el tramo de unos cuantos kilómetros de la autopista de Xalapa a Veracruz que pasa por el distrito de La Antigua se puede ver casi una decena de ellos, de los grandotes, como para que no se le vaya a pasar ver su imagen a algún chofer despistado.
Y cuarto, el costo. Sin que lo asegure tajantemente, me dicen que el precio de renta de espectaculares de ese tipo oscila entre 12 mil y 15 mil pesos mensuales, así que si son 10, ya estamos hablando de una inversión de 150 mil pesos, a la que hay que aumentarle unos cuatro mil pesos por la impresión de la manta de cada espectacular, y ya vamos cerca de los 200 mil, más lo que cobre la revista por el trabajo y la publicación.
Sólo nos resta a los optimistas, esperar que estas promociones que no son promociones las estén pagando los beneficiados de su propio bolsillo y no con recursos del pueblo… que luego sucede.
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viernes, 4 de diciembre de 2015

No coman ansias

Sin tacto
Sergio González Levet

Perogrullo: los sexenios duran seis años completos, ni un día más ni un día menos. En Veracruz, empiezan un primero de diciembre y terminan un 30 de noviembre, seis años después, ni modo.
Claro que siempre ha habido los acelerados -por lo general, políticos que están o se sienten fuera del círculo cercano del poder- que quisieran que el tiempo de la administración estatal se adelantara, para que quien será el siguiente mandatario tome las riendas gubernamentales.
Pero eso nunca ha sucedido, aunque las calenturas de los adelantados se han sudado copiosamente en cada fin de sexenio, digamos desde un año, o año y medio antes.
He ahí una razón (y el corazón tiene razones que la razón no conoce) por la que los adelantados que nunca faltan, quisieran que ya se decidiera el destape del candidato del PRI a la gubernatura, porque enfebrecidos creen que con eso dejará de mandar el actual gobernante en los asuntos públicos del estado.
Pero eso no va a suceder: ni que se adelanten los tiempos partidistas, ni que el doctor Javier Duarte de Ochoa deje de ejercer su función constitucional antes del término de su mandato.
Hay otros que creen que una decisión apresurada sería el escenario ideal para que quedara el aspirante que está más cerca de su corazón y de sus sueños (guajiros), pero no quieren comprender que los tiempos del partido están determinados por la experiencia y por la normatividad electoral que obra en poder del OPLE (Organismo Público Local Electoral, por sus siglas que apenas estamos conociendo).
Así que candidato ya destapado y ungido lo tendrá el PRI veracruzano hasta fines de enero, que es cuando lo señalan las reglas del actual proceso electoral. 
Las prisas son malas consejeras y las condiciones pueden cambiar para algunos aspirantes. Por eso algunos calenturientos temen que sus preferidos se caigan en las cifras que traen y que pueda surgir un personaje que los baje del pedestal en el que se sienten colocados.
Lo cierto, lo único real y cierto, es que el partido (o quienes toman las decisiones en el interior del partido) dará el fallo final de acuerdo con las condiciones que prevalezcan en el momento en que deberá salir el humo blanco, cuando los sectores y organizaciones se pronuncien en favor del elegido, por el sistema que sea.
Están fuera de la realidad las voces que hablan de que de un momento a otro se revelará el nombre del candidato. Faltan los días que restan a noviembre, los 31 de diciembre y casi todos los de enero del año próximo, casi 90 jornadas en las que los priistas repetirán sus rituales, sus auscultaciones, sus negociaciones y su institucionalidad (entendido el término en el sentido peculiar en que lo interpretan
ellos) hasta llegar a la culminación del proceso, que arrojará un nombre y un hombre aqededor del cual se arroparán los grupos y los militantes.
No hay priista veracruzano que coma lumbre, y después de una lucha encarnizada asistiremos al espectáculo de todos reunidos alrededor de un proyecto, con lo que podrán enfrentar con buenas expectativas de éxito la que será la abuelita de todas las batallas electorales, cuando arranquen las campañas allá por abril de 2016.

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miércoles, 14 de octubre de 2015

Beto Silva al PRI

Camilo González

En medio de la incertidumbre que se vive en el Estado, la llegada de Alberto Silva garantiza la unidad al interior del PRI. La exitosa gestión que tuvo como alcalde le ha granjeado al PRI la recuperación de espacios importantes que estaban en manos de la oposición, como es el caso de Álamo.

Su experiencia en la administración pública estatal y federal le ha permitido generar relaciones de diálogo con la ciudadanía, con los empresarios, con todos los actores políticos, por lo que va a inyectarle al partido una actitud renovada de diálogo y de contacto con la ciudadanía, que es muy necesaria de cara a los próximos tiempos electorales para generar confianza.

Su inteligencia y su experiencia académica lo convierten en un actor político capaz y determinante, sobre todo en esta coyuntura de incertidumbre, que es precisamente en donde mejor se pueden explotar sus habilidades de diálogo y de consenso. Por último, es un político que tiene una visión de Estado, y tiene la capacidad de llevar al PRI hacia una campaña incluyente, innovadora, con un alto sentido social.

Vienen por la lana

No a traer lana. En Grupo MAS, que es una entidad privada, el objetivo es generar ganancia. Por eso de la inversión que prometieron no se ha visto ni un solo peso y el alcalde ha hecho bien en exigirles que cumplan con lo acordado. Esta coyuntura demuestra que a Grupo MAS no le interesan los trabajadores sindicalizados, pues son muy onerosos. En un sistema democrático, los trabajadores deberían estar por encima de los intereses privados, por ende, vivimos en un sistema que no es democrático, en el que prima el afán de lucro por sobre los derechos sociales.

Entrará la Gendarmería

En las próximas semanas entrará la Gendarmería Nacional en municipios de las zonas norte y sur del Estado, como Poza Rica, Papantla y Coatzacoalcos,  para reforzar las acciones en materia de seguridad que ha desplegado el grupo Veracruz Seguro. Otros municipios no requieren la coordinación de la Gendarmería, ya que cuentan con la presencia de fuerzas federales.

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lunes, 7 de septiembre de 2015

¿Hubo informe?

Journal Veracruz
Camilo González

Me parece acertado aprovechar la oportunidad del Informe de Gobierno para enviar un mensaje propositivo: a eso se reducen las 10 medidas peñistas, que por cierto no ha sido el único decálogo del Presidente. Su famoso artículo publicado en campaña por una sociedad democrática y un gobierno eficiente, pues, simplemente, ni vale la pena mencionarlo. Cumplió un objetivo en su momento y listo. De igual manera con el decálogo para la seguridad.

Ahora el informe definitivamente no podía ser triunfalista, como acostumbra el partido celebrar. La realidad es que las reformas no han “aterrizado” como ellos esperaban. La Ronda Uno, así como los escándalos con las empresas contratistas del gobierno y el posible tráfico de influencias, denotan un gobierno ineficiente y antidemocrático.

San Lázaro

“Con la Reforma Política de 1977 se incrementó el número de Diputados haciendo insuficiente el espacio de Donceles. Ante esto, se vio la necesidad de construir un nuevo recinto en donde se ubicaba la estación y patios de maniobras de la estación de ferrocarriles de San Lázaro, quedando el proyecto a cargo del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez. En 1981 se instaló formalmente la LI Legislatura del Congreso de la Unión en el Palacio Legislativo de San Lázaro, permaneciendo hasta el 5 de mayo de 1989, cuando otro incendio obligó el traslado de los legisladores a la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI por tres años, tiempo de su restauración hasta el 1° de noviembre de 1992 que regresa a San Lázaro, en donde a la fecha reside, en Avenida Congreso de la Unión número 66, Colonia El Parque” (http://bit.ly/1LYrAI7).

Si hiciéramos el contraste, la reforma constitucional planteada entonces por Reyes Heroles y el presidente López Portillo era constructiva, pues planteaba la construcción de una institución del Estado. Es más, aún en Calderón y su aprobación para la construcción del nuevo edificio del Senado de la República, otra institución de Estado que está luchando por justificar su propia existencia a partir de lograr resultados en los asuntos del gobierno, se justifica una visión de Estado.

Pero en las reformas energéticas, sobre todo aquella que da pie a la privatización de los recursos energéticos del país -y que modifica sustancialmente las finanzas públicas nacionales- no hay ninguna visión de Estado. No por lo menos del Estado mexicano, y no así del Departamento de Estado norteamericano.

De esta manera, los diputados federales se estrenan, como siempre, con poca experiencia legislativa en lo general, y con la potestad de poder ser reelectos en la siguiente elección. Así que no más el Sufragio Efectivo y la No Reelección.

Sabíamos que era letra muerta.

¿Son esos sus valores, alcalde, los de Porfirio Díaz?

Ahora hasta a Porfirio Díaz, el alcalde de Orizaba, “Juan Manuel Diez Francos” -que lleva en el apellido su valor ético- le erigió una estatua con sus propios recursos, según dice. Los recursos de Díaz eran la violencia, la corrupción, el desinterés social, el tráfico de influencias, etc. ¿Son esos sus valores alcalde? Lo bueno es que no se va a poder reelegir, que ya con “gobernar” dos veces bastante mal público ha hecho, si es que me permiten el término:

Mal público: el daño moral, material, intelectual, político y de dignidad que -usualmente- comete un político al tomar una decisión que no beneficia al “bien público”.

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martes, 14 de julio de 2015

¿Héroe popular?

Sin tacto
Sergio González Levet

Hay que tener mucho cuidado con una corriente que está creciendo y que muestra una simpatía hacia la figura de Joaquín El Chapo Guzmán. No faltan en las redes quienes lo están considerando una especie de Chucho El Roto o Tigre de Santa Julia, por tomar modelos mexicanos, o como un moderno Robin Hood, en el plano internacional.
Para algunos internautas y ciertos alimentadores de Radio Bemba, pareciera que en este asunto del enfrentamiento del narco contra el Estado mexicano, el villano es el Presidente de la República y el muchacho bueno es el jefe del cártel de Sinaloa, una verdadera empresa transnacional, globalizada, exitosa, aunque clandestina y dedicada al trasiego de drogas entre países e incluso entre continentes.
El presidente Peña Nieto, bueno o malo como político, es un funcionario elegido democráticamente que tiene la encomienda nacional de llevar a México hacia el desarrollo y el bienestar. Que lo esté logrando o no, es otro cantar.
El Chapo es un delincuente, aunque quieran formarle una figura de bienhechor populista. Se dedica principalmente a comerciar las drogas que tienen postrados a millones de adictos en el mundo, muchos de ellos mexicanos. Su dinero es sucio y mal habido.
Se sabe que el sinaloense ofrece ciertos apoyos a grupos marginados, con el fin de mantener una base popular que le informe y le sirva de escudo ante las acciones de un gobierno que lo busca para aplicarle todo el peso de la ley.
Pero además es un criminal que sostiene un enfrentamiento frontal contra el Estado mexicano, que se integra con los tres poderes y los tres niveles de gobierno, pero también con la sociedad y el territorio nacional. Pelea contra todos nosotros porque atenta contra las instituciones que hemos forjado como ciudadanos.
Hay un caso en nuestra historia de un bandolero que se hizo popular y se enfrentó al Estado: Pancho Villa, pero aunque sus orígenes son similares, el Centauro rebasó sus propias aspiraciones cuando empezó a tomar conciencia social, se transformó de delincuente en revolucionario y encabezó las reivindicaciones populares de los campesinos.
El Chapo sólo es un vendedor de drogas, que les facilita a hombres y mujeres adultos, pero también a muchachos y niños, con lo que envenena lo más preciado de nuestra sociedad. No más.
La violencia incontenible de Villa fue un grito de reclamo que salió desde lo más profundo del alma del pueblo. La violencia depredadora de El Chapo es una estrategia calculada con el fin de hacer daño a sus enemigos y mantener un clima de terror entre la población.
El gavillero enfrentado a los hacendados se volvió un héroe nacional. El narcotraficante no puede ser un ícono popular.
Y bueno, otro parangón, tanto uno como el otro terminaron enfrentados con los gringos (aunque por diferentes y hasta opuestas razones). A ver si no al rato nuestros vecinos pretenden mandar una nueva expedición punitiva a México, esta vez con el fin de localizar y encarcelar a uno de los criminales más buscados del mundo.
Por eso es urgente que las autoridades mexicanas atrapen a El Chapo lo más rápido posible.
No vaya a ser la de malas…

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miércoles, 18 de marzo de 2015

¡Inteligencia emocional por favor!

Catarsis
Elsa de León A.

Escuché con mucha atención y con más vergüenza el audio que circula por la red del exabrupto de la síndica de Martínez de la Torre Karla Estrada Gómez, “Lady Síndica”, como se conoce ya en las redes sociales.
Supuestamente indignada y fuera de sí, porque -según nota periodística del portal e-consulta.com de Veracruz- agentes golpearon a su hijo.
Lo que llama mi atención del audio, que después pude escuchar en YouTube, es la manera en la que se expresa Karla Estrada Gómez.
Con un vocabulario indigno de decir por una mujer y menos de repetir por otra mujer, denota una actitud emocional completamente fuera de la realidad.
Hablando como un carretonero o quizá peor, la señora se ostenta como un vil hombre, cuando habla que tiene más de las partes íntimas de los hombres que todos los policías juntos.
Además dice en el audio que ella vale más que una parte íntima masculina.
La verdad, lo digo con toda la honestidad del mundo, y sin negar que yo uso malas palabras cuando me encuentro en confianza: es denigrante escuchar hablar así a una mujer.
Al analizar este hecho, no me queda más que pensar en el libro Las mujeres que aman demasiado de Robin Norwood, que en alguna ocasión tuve la oportunidad de leer. Al rememorar su contenido, recuerdo que me hizo cambiar el paradigma que como madre tenía, según yo, del amor desmedido que una madre siente por un hijo. Pero a nivel general también. Eso de que “a mi hijo nadie lo toca, sólo su madre”, es un amor enfermo, que denota muchas cosas, Entre ellas: “mi hijo puede hacer lo que sea y sólo su madre lo puede castigar”. Está mal, muy mal.
Recuerdo igualmente el libro La inteligencia emocional escrito por Daniel Goleman, que también disfruté hace algunos años y que me dejó mucho, quizá todo lo mejor de mi crecimiento como persona. Ese concepto, el de la inteligencia emocional, hasta hace unos años era tan desconocido y terminó resultando que la inteligencia emocional era más importante que la inteligencia intelectual.
Al escuchar el audio y la exaltación de Karla Estrada Gómez, síndica del Ayuntamiento de Martínez de la Torre, cuando acusaba a los policías de que habían golpeado a su vástago, pienso que quizá el chavo es muy joven y está en proceso de desarrollo. Me imagino que quizá es un adolescente, ya que ella parece una mujer joven.
Muchas son las cosas que hay que analizar, pero las dos que a mi juicio son las más importantes, es el vocabulario que usa esta mujer y la falta de control emocional que demuestra ante el hecho.
Eso precisamente, mujeres, es lo que nos hace perder ante los hombres.
Para empezar el querer emparejarnos, y tratar de ser y comportarnos como los hombres, siendo mujeres.
Hablar como ellos e irnos a los golpes encima de ellos (que ya nos dio una fama nacional a las veracruzanas), por no saber cómo controlar nuestras emociones. 
Lo malo de las mujeres son las demasiadas hormonas, que son muy buenas para ciertas cosas pero nos dañan, y la memoria histórica, que no ayuda a olvidar, sino que si vuelve a pasar algo en un mes, lo volvemos a sacar a colación.
La forma de hablar delata la manera en que somos. Entonces, me pongo a pensar en las personas que esta mujer representa en la comuna de Martínez de la Torre, y me pregunto si saben cómo ella se expresa y si eso es lo que quieren de representante.
La experiencia me dice que hay que tener control sobre nuestras emociones. Que nadie debe sacarnos la piedra, como se dice vulgarmente, o hacernos enojar y menos enfurecer. Y sobre todo, como mujeres, debemos de cuidar las cosas que decimos, sobre todo cuando estamos enojadas.
También la experiencia me dice que los hijos son los anhelos de la vida, que vienen a través de nosotras, pero que no son parte de nosotras, que no son ni nuestras piernas, ni nuestros brazos y que debemos dejar que ellos vivan sus propias experiencias, y si son susceptibles de ser castigados, pueden ser castigados por quien deban ser castigados.
Otro libro recomendado para la síndica sería El arte de amar, de Erich Fromm, por aquello de que el amor por el hijo la ciega.
No es bueno amar demasiado, ni siquiera a nuestros propios hijos. Hay que amarlos con medida. Y con medida administrar nuestras emociones. Pero, sobre todo, conocer de límites, y saber aplicarlos en todo momento.
Sus amables comentarios a: edla_2013@icloud.com

martes, 17 de marzo de 2015

Por qué fracasan los países

Camilo González

El libro escrito por Daren Acemoglu y James A. Robinson, “Por qué fracasan los países”, contiene interesantes opiniones sobre la situación política y económica relativa a muy diversas regiones del planeta, bajo una perspectiva que intenta ser crítica, aunque a mi parecer solamente llega a ser superficial.

Sus conceptos son:

a) Instituciones políticas inclusivas vs extractivas

b) Instituciones económicas inclusivas vs extractivas

Para ellos, la democracia procura bien social y así también la capacidad creativa, que llaman destructiva, de los emprendedores, o nunca entendí bien la traducción. Por contraparte, los regímenes comunistas o militares, así como los teocráticos, no proveen de instituciones a sus pueblos capaces de fomentar la tecnología, el desarrollo y creo que en algún momento mencionan algo sobre el arte.

Casi todo el libro es un thriller por lo menos entretenido en el que las balas abundan y los efectos especiales están muy bien realizados; es decir, las historias elegidas como la de Egipto o la mexicana incluso, en la que los autores describen los controles legales que el gobierno mantuvo para que la venta de Telmex a Slim se ajustara a un plan bursátil.

Son escasamente críticos, como seguramente ellos mismos se calificarían, puesto que consideran como un valor marginal, ciertamente, pero como intrínsecamente formidable y maravilloso, como un legado indiscutible de la democracia moderna americana, que aun en sus condiciones de pobreza, su clase baja tiene una mejor calidad de vida que las clases similares de África, América y el sur de Asia y China. Exceptúan a Japón, Corea del Sur, además de los EE UU y la UE en ocasiones.

De esta manera, aunque sus descripciones son certeras al asegurar que las condiciones extractivas de las instituciones políticas y económicas a lo largo de la historia del capitalismo, benefician usualmente a las redes políticas, legislativas y emprendedoras, para utilizar otros términos acordes, en su afán de concentrar riqueza, o por lo menos imponer controles monopólicos (estado-capital privado) del comercio.

Los autores se quedan cortos al hablar sobre los propios centros de la economía mundial y no hablan precisamente ni de la política expansionista de las potencias económicas y financieras, ni mucho menos su teoría hace una autocrítica de las élites financieras que dominan los grandes mercados financieros norteamericanos.

No por esto es menos recomendable su lectura. El libro nos da la oportunidad para recordar que el monopolio de la economía mundial está concentrado en los ejes financieros e industriales, pues tanto los inmobiliarios como los de las producciones primaria y terciaria, la cosecha y la tecnología, están en segundo término para la economía norteamericana.

El caso es que esas élites ahora se encuentran ante la disyuntiva de un nuevo orden mundial, y no precisamente al que hacen referencia Salvador Borrego y la ultra derecha católica y conservadora y a veces separatista en México, que tanto se parece, aprovechando la oportunidad del desahogo, a los liberales extremos y ultras como Isaac Katz. Debemos poner la mirada en el entorno mundial ya que las condiciones de nuestro comercio y de gran parte de nuestro intercambio cultural, así como de nuestro papel en el mundo -muy discutible por cierto, más ahora que se continúa desde el gobierno nacional con una estrategia de posicionamiento diplomático y mediático, sobre las bondades de unas reformas que están complicando más la ecuación.

Dirían tanto Daron como James que las instituciones políticas y económicas que perduran en nuestro país son causantes de una mala distribución de la riqueza; de marginación no sólo en #Mx sino en toda la región (del Caribe que es donde tenemos una presencia internacional). Tantos siglos de herencia colonial de algún modo predisponen a las autoridades nacionales de fin de siglo pasado , como bien podría decirse también de otras regiones del mundo, como queda claro con los ejemplos de Zimbabue, Sierra Leona o Uzbekistán.

Me parece importante resaltar que los autores asumen un papel creciente en la influencia de la riqueza, pues la producción se ha transformado y la riqueza es mayor.

De México concluyen, al igual que de Brasil y Chile “que no solamente han logrado la centralización política, sino que también han hecho avances significativos hacia un pluralismo incipiente.”

Como sobresaliente calificaría su intento de realizar un análisis internacional, y cabe resaltar que “la introducción de la independencia del Banco Central (en Argentina y Colombia, entre otros) coincidió con una gran expansión del gasto gubernamental, financiado en gran medida a través de préstamos.”

Termino con una cita muy interesante de ellos: “Es evidente que los medios de comunicación libres y las nuevas tecnologías de la comunicación solamente pueden ayudar de forma marginal, proporcionando información y coordinando las demandas y las acciones de quienes rivalizan por instituciones más inclusivas. Su ayuda se traducirá en un cambio significativo solamente cuando un segmento amplio de la sociedad se movilice y organice para afectar al cambio político y no lo haga por razones sectarias ni para tomar el control de las instituciones extractivas en unas más inclusivas. La posibilidad de que este proceso se ponga en marcha y abra la puerta a una mayor cesión de poderes, y, finalmente, a una reforma política duradera, dependerá, como hemos visto en muchos ejemplos, de la historia de las instituciones políticas y económicas, de muchas pequeñas diferencias que importan y del propio devenir circunstancial de la historia”, concluyen Daren y James.

sábado, 14 de marzo de 2015

Deep South: la penúltima

Sin tacto
Sergio González Levet

Deep South llegó esta vez muy elegante: un traje negro de buena marca, a juzgar por el corte; zapatos brillantes de limpios casi con tufo a charol, y entre ellos y el pantalón un par de calcetines divertidos, muy a la moda de colorines; la camisa blanca, impecable, y una corbata rojo encendido -tal vez Hermès y seguro de seda- anudada en un perfecto Windsor. En la cabeza lucía un sombrero Moyano de jipijapa genuino, que bien podía haber ostentado alguna vez ese noble dictador de la moda sombreril que es el eminente columnista Pompeyo Lobato Ortiz.
—Ésta será muy posiblemente la penúltima charla que tengamos —me soltó casi a quemarropa y a manera de saludo—, porque ya se nos está acabando la Litis. Y es la penúltima, porque la última será el día que uno de los dos se muera. Fíjate, los candidatos ya están decididos y la lista se completó muy bien cuando triunfó la lógica sobre el amiguismo para que Carolina Gudiño fuera la abanderada del Partido Verde en Boca del Río. Ella está mucho mejor posicionada que Sergio Pazos. Es una mujer muy disciplinada y seguro que se va a levantar con el triunfo. De lo único que me queda por hablar es de las posibilidades que tendrá el PRI para que “el primer priista” pueda alardear de un triunfo apabullante, muy necesario para que consolide su proyecto a mediano plazo.
Ya hay candidatos en el PRI y en los otros partidos, y la oposición la ha jugado muy en favor del gobernante. En muchos distritos, el PAN puso a verdaderos flanes, como en Xalapa, Córdoba, Veracruz Puerto, Tuxpan. Por su parte, la izquierda atomizó su oferta, al grado de que ninguno de sus candidatos podrá obtener una cantidad cuantiosa de votos, como también sucederá en Xalapa, con candidatos diferentes del PRD y PT, de Morena, de Convergencia… —“Ahora se llama Movimiento Ciudadano”, le dije— ése, el partido de Dante Delgado, y súmale los candidatos independientes, como Pepe Valencia, que terminará dando un susto.
El frío era glacial en el estacionamiento, con uno de los últimos frentes fríos de la temporada que nos azotaba sin misericordia con sus chiflones traicioneros y su humedad incomprensible para la temperatura de nuestros cuerpos.
—Yo creo que el gobernador Javier Duarte va a ganar 16 o 17 distritos, uno o dos más de los que se obtuvieron hace tres años. Entrañan algún peligro solamente unos cuantos distritos: en el norte, Tantoyuca (ahí el Chapito ya ha perdido mucha fuerza) y Poza Rica (los petroleros son una interrogante, por la conflictiva situación de Pemex y los precios del petróleo); en el centro, Coatepec (que puede ganar con los votos peroteños que aporte la gente de Pepe Yunes) y Xalapa Urbano (se ganaría si los malquerientes de Elízabeth se deciden a ser institucionales); Córdoba en las altas montañas (Marco Aguilar tiene que terminar de convencer a los empresarios), y en la costa, Boca del Río (donde se dará, como tú dices, la abuelita de todas las batallas electorales).
Deep South se fue alejando mientras alcancé a oír que mascullaba:
—Ummm, 16 o 17 distritos para el PRI-Partido Verde... no está nada mal…
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viernes, 20 de febrero de 2015

Dudas sobre economía y crecimiento

Catarsis
Elsa de León A.

Por lo que se lee y se escucha, este año 2015 pinta demasiado feo en cuestiones de economía.
Veo con angustia a personas que están buscando trabajo y a personas que lo han perdido. ¿Qué destino les espera?
Recuerdo que a finales del año pasado, nuestro flamante secretario de Hacienda Luis Videgaray nos informaba de un seguro que había adquirido el Gobierno de la República para poder mantener durante 2015 el precio del barril de petróleo a 70 dólares (más-menos).
En ese momento pensé: cómo, ¿o sea que bajará más el precio? ¡Claro! Se estaban amarrando el dedo, ya que el precio del barril venía a la baja. Son muchos los factores, entre ellos el acaparamiento del producto de ciertos países.
Pero bueno, no he sabido más nada de ese seguro. Mi pregunta es: si teníamos los mexicanos asegurado el precio del barril a más-menos 70 dólares durante todo 2015, ¿por qué al principio de este año, el mismo Luis Videgaray anuncia un recorte al presupuesto federal de 124,300 millones de pesos, y afecta a Pemex y a CFE, y todas las secretarías se quedarían sin 52 mil millones de pesos?
“Estamos anticipándonos a un problema, no porque lo tengamos, sino para evitar que el entorno internacional se traduzca en una afectación para la estabilidad de la economía familiar”, manifestó Videgaray.
Ésas fueron sus declaraciones, publicadas en todos los medios nacionales, en medios electrónicos y todos nos quedamos con la boca abierta.
¿Y las personas que se han quedado sin trabajo no son una afectación para la estabilidad de la economía familiar? ¿Y las que van a ser despedidas, tampoco? ¿Qué es para el señor Videgaray un problema de afectación para la estabilidad de la economía familiar?
Hace poco tuve la oportunidad de hacerle una pregunta al delegado en Veracruz de la Secretaría de Economía, José Antonio Mansur, y le cuestioné el estatus del famoso seguro que compraron para estabilizar el precio del petróleo. Nunca me contestó. Eso sí, fue muy amable.
Una cuestión me llamó la atención, que en una reunión ante empresarios de Xalapa, entre otras cosas dijo que somos los ciudadanos quienes debemos marcar la ruta para que los créditos fluyan; que somos nosotros quienes debemos llevar nuestros proyectos de crecimiento para que la Secretaría de Economía nos proporcione los recursos, y logremos poner nuestra propia empresa y podamos dar empleo a quien lo necesite.
Somos los ciudadanos, según Pepe Toño, como lo llaman sus cercanos, quienes debemos colaborar con el Estado para crear los empleos que son necesarios y acabar con el desempleo.
En algo estoy de acuerdo con él, que el Gobierno sólo no puede resolver toda la problemática que tiene encima.
Pero lo que sí entiendo es que es el Estado el que debería decirnos cómo está la situación verdaderamente. Es el Estado el que debe crear políticas públicas para resolver los problemas de la ciudadanía. Es el Estado el que debe decirnos, ya que es el Estado el que sabe y tiene las cifras de cómo podemos detonar la economía de nuestra regiones y de nuestro país.
Es el Estado el que debe orientarnos y sobre todo tomar el liderazgo con planes concretos y a largo plazo. Proponer qué debemos hacer los mexicanos para no seguir cayendo en estas recurrentes crisis que nos tienen con más de la mitad de los mexicanos hundidos en la pobreza y, ahora, casi muriéndose de hambre.
Cuáles son sus propuestas para paliar la pobreza y sobre todo la desconfianza que ahora tenemos los mexicanos en el Gobierno. Y cuáles son sus posibles soluciones, porque para eso fue que los elegimos. Queremos soluciones. No medidas paliativas que en nada ayudan… mientras el secretario Videgaray siga viviendo en su casita que compró a crédito.

Sus amables comentarios a: edla_2013@icloud.com

lunes, 16 de febrero de 2015

Carta a Peter Florence

Camilo González

Peter Florence

Le dirijo estas palabras tomando en cuenta que gusta de las cartas que giran en torno a la pertinencia de realizar o no en Jalapa el Hay Festival 2015.
Juan Villoro es un peligro para mi ciudad, lamentablemente. Incluso Jean Marie-Gustave Le Clezio y Jody Williams lo son al sumarse a la -disculpe mi francés- propuesta estúpida de no realizar un foro cultural que nos permite a los jóvenes y a los no tan jóvenes disfrutar de lo mejor en la literatura en español, de la que muchos vivimos o para la que muchos vivimos simplemente para sobrevivir.
Y es que es verdad que las condiciones de violencia en México son lamentables, y producto nada más de un sistema injusto que aumenta las ganancias de un centro mundial, que ahora tambalea entre nuevas potencias.
México es el patio trasero de los Estados Unidos dijo en alguna ocasión un diplomático mexicano que muchos han olvidado. Y no lo dijo este año, ni el anterior, lo dijo mucho antes que el festival ocurriera en Jalapa.
Ese clima de incertidumbre junto con la promoción de la Iniciativa Mérida ha acrecentado la violencia y obviamente incluso el Tratado de Libre Comercio ha permitido un mayor cruce de bienes materiales y culturales en la frontera más grande del mundo.
¿Qué tiene que ver con Usted y el Hay Festival en todo esto?
Le recuerdo que en la FIL Guadalajara este año hubo manifestaciones en contra de lo sucedido en Iguala, Guerrero y no se canceló la Feria, ni mucho menos se cancelaría debido a la opinión favorable o desfavorable de su Gobernador. También le recuerdo que para los demócratas el voto se encarga de eso. Y si las instituciones todas no cumplen sus objetivos en nuestro país, es un proceso histórico que no viene al caso por ahora.
Lo importante es que la cultura es una herramienta que nos ayuda a convivir mejor en esta ciudad de las flores, como Humboldt la nombró.
¿Por que no mejor le propongo que el Hay Festival Internacional se solidarice con México y este año haga todos sus eventos culturales en nuestro país, o en Jalapa?
Sería por lo menos la única invasión benéfica que otras potencias han hecho a México.
Y debo decírselo, me molesta tanto el tono de los intelectuales como el de su comunicado al decir, sin consultar a nadie de Jalapa:
“No obstante lo anterior, hemos escuchado el sentir de buena parte de la comunidad intelectual, y a raíz de ello hemos decidido que este año mantendremos la fecha de octubre y, en lugar de hacerlo en un lugar determinado, celebraremos el festival de manera digital, para así no sólo llegar a nuestros amigos de Xalapa, sino a todas las personas que tienen acceso a internet en México. Asimismo, a través de nuestro proyecto México20, llevaremos a autores mexicanos a nuestros festivales internacionales, y continuaremos dialogando con todos nuestros socios para determinar la mejor manera de avanzar en nuestro proyecto mexicano en el futuro.”
No cabe duda, como dice mi tío Roberto Peredo, lo inteligente no quita lo... lo tonto.

camilo551@gmail.com

martes, 20 de enero de 2015

¿Cuesta de enero?

Sin tacto
Sergio González Levet

El domingo fui, como es costumbre de muchos en esta ciudad, a pasear a la Plaza Américas (y como todos, le regalé sin necesidad 18 pesos a los propietarios de ese conglomerado, que es lo que cobran indebidamente por el estacionamiento). 
Digo, no es la gran noticia, ni mucho menos, el hecho en sí de que yo o cualquiera acudamos a dar la vuelta por ese centro comercial -que en esta época de fríos, lluvia y ventoleras es una verdadera legión-. Lo que resulta digno de ser mencionado, es la gran cantidad de gente que se podía ver deambulando por los pasillos, pero que también entraba y compraba y consumía en los comercios y restaurantes que perviven ahí.
Y resulta extraño porque estamos en lo más álgido de la cuesta de enero (tan en lo álgido, que unos sicólogos británicos llegaron a afirmar que este lunes 19 de enero fue el día más triste y deprimente del año, según sus razonamientos un poco jalados de los pelos, hay que decirlo).
Yo y algunos más nos preguntábamos ese domingo cómo le habían hecho todos esos ciudadanos para conseguir algo de liquidez e irla a gastar a los negocios de lujo de la Plaza.
Un estudio hecho por ciertos estadísticos de la Universidad Veracruzana arrojó que el 70 por ciento de la población en esta capital vive de un sueldo gubernamental (aquí consideran que se mantienen de él además del jefe o jefa de familia, los hijos y hasta alguna abuelita o la tía solterona que terminó refugiándose en la casa de su sobrino consentido cuando ya no tuvo padre o madre que la mantuvieran). De acuerdo con esa cifra, de los 100 comensales que estaban en un momento determinado en el restaurante Los Giros (¿ya probaste la sopa azteca y los tacos de pollo al pastor, Felipe Hakim?); de los 100 que estaban ahí, entonces 70 iban a pagar con lo que finalmente sí recibieron el papá o la mamá de su quincena que nomás no llegaba hace algunos días. Establecimientos más caros estaban igualmente repletos, y se podía ver a muchos saliendo de las grandes tiendas departamentales y cargados de bolsas que delataban la compra de alguna prenda, de un accesorio corporal, de alguna fruslería o algún objeto de lujo.
No entiendo muy bien eso. ¿Estamos o no estamos en la inopia? ¿Hay o no hay crisis económica?
Si la hay, ¿de dónde saca la gente para adquirir artículos suntuosos?
Si no la hay, ¿de dónde saca la gente que estamos mal y nuestra economía no tiene remedio?
Me cuesta trabajo entender que empleados de gobierno que se manifestaban indignados el jueves porque no se les pagó a tiempo el modesto sueldo que devengaron casi todos con justicia, son los mismos que el domingo andaban gastando a manos llenas, como si acabaran de recibir su aguinaldo.
Aquí la cosa ideal sería que no estuvieran comprando con créditos al consumo; cuentas que nunca podrán terminar de pagar…

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lunes, 12 de enero de 2015

Guillermo Aguilar Portilla

Sin tacto
Sergio González Levet

Guillermo Aguilar Portilla
El calificativo “buena gente” -por desgracia cada día lo podemos aplicar a menos personas- le encajaba perfectamente a Guillermo Aguilar Portilla, hombre generoso, siempre de excelente humor y dedicado a vivir la vida de manera amable con sus semejantes.
Lo vamos a recordar siempre con su sonrisa a flor de labios, con sus comentarios ingeniosos, con su calidez humana que contagiaba de las mejores intenciones.
Seguramente, como todo ser humano, tenía sus malos ratos, pero a mí y a la mayoría de sus amistades nunca nos tocó presenciarlos, y mucho menos padecerlos. Como muchos otros más, lo consideraba mi amigo porque era fácil guardarle afecto y las mejores consideraciones.
Lo consideraba mi amigo, pero lo era muchísimo más, cercanísimo, de su amigo perenne, el titular de Desarrollo Económico y Portuario Erik Porres Blesa, con el que mantenía una relación de lealtad, trabajo y afecto difícilmente encontrable entre un empleado y su jefe. El Secretario, con esa manera ruda y cercana que tiene para demostrar sus apegos, se notaba a sus anchas y a gusto junto a su colaborador, junto a su camarada. La alegría en ambos y la risa contagiosa eran elementos que daban cuerpo y definían esa amistad.
Por eso sé de la tristeza cierta del amigo que se quedó: una pena que no da lugar al aspaviento ni a la exhibición, pero que permanece ahí en lo recóndito del alma, en la memoria invicta que traerá continuamente al que se fue.
Guillermo Aguilar Portilla era oficialmente el Enlace Institucional de Comunicación Social de la Sedecop, pero cumplía funciones también de secretario particular, de funcionario con todas las confianzas, de pieza con garantía de lealtades, de confidente seguro.
Profesional y responsable, tenía también un espíritu inquieto y curioso que lo llevó a emprender varias empresas en las que tuvo éxitos y fracasos, satisfacciones y experiencias.
Pero lo mejor de él -con tener tanto- era su carácter, su humor ingenioso y cordial, su trato amable. Yo tuve la suerte de conocerlo hace un año -días más, días menos- y por cuestiones de trabajo teníamos una relación cotidiana. En esta encomienda, tratar con él era encontrar siempre resultados, celeridad, inteligencia… y sobre todo, asómbrese usted, alegría, buen humor.
Alguna vez Guillermo me dijo que él hacía su trabajo muy en serio, pero siempre con una sonrisa. Bien que lo cumplía.
Platicando con los enlaces institucionales de las otras dependencias del Gobierno de Veracruz, les decía que vamos a extrañar mucho a nuestro colega ido, y es que las buenas gentes siempre se echan de menos, y más cuando son tan responsables, capaces y alegres como lo fue Guillermo.
A sus seres queridos, a su familia cercana y unida, Memo les deja en herencia su buen nombre, y el respeto y el afecto que despertó en todos los que lo conocimos.
Digo con el poeta Miguel Hernández: “A las aladas almas de las rosas, del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero”.
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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Y sigue Santander

Sin tacto
Sergio González Levet

He llegado a la conclusión de que hay dos cosas que son irremediables en la vida: 
1. La muerte.
2. Las llamadas del banco Santander a tu casa, en las que te “invitan” a que contrates una tarjeta de crédito con esa empresa española.
Lo de la muerte es tan inevitable, que no me queda más que colegir que son fregaderas que sea así. Pero no se puede hacer otra cosa, y la única respuesta posible ante tan apabulladora verdad, es resignarse y tratar de no pensar mucho en ello, para no echarse a perder la poca vida que nos fue dado tener.
Pero en lo segundo siempre queda la esperanza de que haciendo algo se podrá evitar esa molestia perenne que nos echa a perder el sueño, si es muy temprana; la ducha -o alguna otra actividad sanitaria-, si es temprana a secas; el desayuno, si es poco después, y la paciencia, a cualquier hora del día o la noche.
––Buenos días… ¿se encuentra la señorita Fulana de Tal? Hola, le deseo que tenga un día excelente [que nos acaba de echar a perder con su llamada]. Le habla su servidor Juanito de los Palotes [urbanidad artificial] para ofrecerle una oportunidad única [empieza la labor de convencimiento], con la que podrá hacer todas las compras que quiera [apelación al consumismo salvaje], con toda comodidad y solamente firmando [y que te embroques con nosotros para siempre]. Tenemos un paquete diseñado especialmente para usted [fin del timo].
A las primeras veinte llamadas, uno contesta más o menos decentemente, y con cierta resignación. De la 20 a la 40, empieza a surgir cierta desesperación. De la 40 a la 60, la exasperación al contestar es evidente. De la 60 a la 80, sólo tenemos insultos por respuesta. De la 80 a la 100 se pueden seguir dos vertientes: la primera es buscar alguna instancia oficial en donde demandar a los abusivos; la segunda, muy peligrosa, consiste en regresar a la resignación y condenarnos a contestar para siempre: “No gracias, no me interesa”.
Para la alternativa de denunciar oficialmente la intromisión del banco Santander a nuestra privacidad, lo primero es buscar dónde resulta más conveniente. San Google indica que lo mejor es hacerlo ante la Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros).
Ahí contestan siempre personas muy amables (igual de amables que los telefonistas de Santander, caray), que te dicen con la mayor cortesía del mundo que no es mucho lo que pueden hacer.
Bueno… te lo dicen sin decírtelo, porque en principio y para alimentar tu esperanza, te piden que levantes ante ellos la denuncia, que registres tus datos personales. De ahí te dan un número de folio, para que lo uses en adelante.
Y viene lo bueno. La amabilísima voz te explica que tu denuncia empezará a surtir efecto a partir: ¡del 31 de enero de 2015!
De ahí sólo queda colgar frustrado, y esperar a que pasen los días y las miles de llamadas santanderinas que recibirás durante los próximos 59 días… o para siempre.

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miércoles, 8 de octubre de 2014

Ceda el paso y sea feliz

Sin tacto
Sergio González Levet

No me canso de repetirlo a quien se me deje, y no me canso de repetirlo en este espacio: si quiere vivir mejor en esta ciudad incomprensible, ceda el paso y sea feliz.
Por eso es que digo: enfangado en el inefable tráfico xalapeño, entre claxonazos y empujones de metal, pude advertir cómo, de vehículo a vehículo, muchos conductores y sus acompañantes se entrecruzaban mentaditas y mentadotas de madre con sus vecinos de desgracia y de carril.
El paso por las calles citadinas se ha convertido en una oda al derrame biliar, en una endecha al estrés, en un ditirambo al revés que sufren y padecen todos los ciudadanos metidos en esa trampa que se llama calle, en nuestra sufrida y sufriente capital de Veracruz.
Y decía al principio lo de la reacción y lo de la parte buena porque en medio de la ensoñación en la que se cae sin remedio durante los largos minutos de la espera, entre un frenazo y el acelere con el que los más optimistas piensan que avanzan y que se les permitirá llegar en tiempo y forma a donde vayan; en esos largos minutos, decía, se me ocurrió la idea brillante de que uno se enoja porque quiere, que todo es cosa de actitud y de tomar las cosas con filosofía.
Y como es cosa de filosofía, se me ocurrieron seis premisas que aquí pongo a consideración del respetable:
La primera es recordar que no hay manera de viajar rápido en las rúas xalapeñas. La lentitud es inevitable en una ciudad con el doble o el triple de los vehículos que puede soportar.
La segunda, que el tránsito tortuoso de nuestra ciudad lo hacemos peor cuando todos queremos pasar primero y antes que nadie. Y a ello hay que aumentarle el gancho al hígado repetido que significa andarse peleando por un quítame esas pajas o porque el otro ya se quiere avilonear nuestro carril o porque alguien se estacionó en doble fila o porque….
La tercera, que los agentes de vialidad no sirven para nada, más que para elevar los niveles de estrés con sus silbatazos y sus incapacidades.
La cuarta, que los compañeros taxistas no tienen remedio, igual que sus congéneres de los camiones urbanos, y es perder el tiempo tratar de hacer que comprendan algo.
La quinta es que podríamos aprovechar el ocio para aprender alguna nueva habilidad que se deje, como oratoria y declamación, algún idioma, o memorizar las tablas de multiplicar al revés y al derecho o el directorio telefónico de la ciudad de México. En verdad que da tiempo para eso.
La sexta premisa es que si uno deja de pelear por ganar lugares y se resigna a que se va a tardar mucho tiempo en ir de una parte a otra, finalmente va a llegar en el mismo tiempo que si se pelea contra el mundo de los otros conductores, pero eso sí, llegará con la vesícula intacta y en una de ésas hasta con una sonrisa en la boca.
Por eso le recomiendo, si me permite:
Ceda el paso… y sea feliz.
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